La confluencia de varios incendios forestales en el suroeste de la Comunidad de Madrid y provincias limítrofes ha generado un frente único de más de 15.000 hectáreas. Las autoridades han activado la emergencia nacional y ordenado la evacuación de 40.000 personas.
El incendio forestal que desde hace dos días azota el suroeste de la Comunidad de Madrid y zonas limítrofes de Toledo y Ávila se ha unificado en un solo frente de dimensiones históricas. Según fuentes del Gobierno regional, la superficie afectada supera ya las 15.000 hectáreas, de las cuales al menos 6.000 corresponden a territorio madrileño, en los términos municipales de Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, calificó la situación como "el peor incendio de la historia de la Comunidad de Madrid" y aseguró que la prioridad es "salvar vidas". El Gobierno central declaró la situación operativa 3 de interés nacional (Emergencia nacional) asumiendo el mando el Ministerio del Interior, una decisión respaldada por el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco.
El avance de las llamas, avivado por rachas de viento superiores a los 50 kilómetros por hora, ha obligado a un despliegue de evacuaciones sin precedentes. En total, 40.000 personas han sido desalojadas o confinadas en los municipios afectados. Las localidades evacuadas incluyen Robledo de Chavela, Fresnadillas de la Oliva, Chapinería, Navas del Rey, Colmenar del Arroyo, Aldea del Fresno, Zarzalejos, Navalagamella, y zonas de Villa del Prado y Pelayos de la Presa.
Las autoridades han utilizado el sistema Es-Alert para enviar mensajes de evacuación a los teléfonos móviles de los residentes. El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, pidió a la ciudadanía "la máxima precaución" y que se trasladen hacia el este, en dirección a la A-5.
Los vecinos están siendo derivados a puntos seguros en Móstoles, Navalcarnero, Brunete, Sevilla la Nueva, Alcorcón, Leganés, Villanueva de la Cañada, Villaviciosa de Odón y Las Rozas. Para ello, la Consejería de Transportes ha activado una flota de autobuses interurbanos del Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM).
El balance de daños materiales, avanzado por la presidenta Ayuso, es devastador. En la urbanización El Encinar del Alberche (Villa del Prado) se han contabilizado 43 viviendas totalmente destruidas y 286 casas afectadas con daños de diversa consideración. Además, el fuego ha destruido por completo la casa de administración de la presa del embalse de San Juan, lo que ha obligado a la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) a activar el Plan de Emergencia (Escenario 0).
En cuanto a la atención a colectivos vulnerables, la Consejería de Familia y Asuntos Sociales mantiene monitorizadas a cerca de 1.500 personas y ha coordinado el desalojo o traslado de más de 430 mayores y personas con discapacidad de ocho centros residenciales. Entre ellos se encuentran La Fresneda y AMAM Picadas en Aldea del Fresno, López Rumayor en San Martín de Valdeiglesias, El Chaflán y Sanitas Almenara en Pelayos de la Presa, y los centros de Navas del Rey y Chapinería.
En el ámbito sanitario, el Hospital de La Poveda (Villa del Prado) permanece operativo con 125 pacientes estables, atendidos por 116 profesionales que cuentan con refuerzo de apoyo psicológico. El Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) mantiene disponibles al menos 600 camas hospitalarias, y el Hospital Enfermera Isabel Zendal está preparado como centro de referencia para contingencias.
La calidad del aire se ha visto gravemente deteriorada por el humo de los incendios, agravado por la intrusión de aire africano, afectando especialmente a la Cuenca del Alberche, la Sierra Norte y la corona Noroeste. Las autoridades recomiendan a la población de estas zonas evitar actividades al aire libre y mantener las ventanas cerradas.
Mientras tanto, los equipos del SEPRONA de la Guardia Civil continúan investigando las causas de cada incendio forestal. En Ávila, se ha producido un detenido relacionado con uno de los focos, y se ha localizado un vehículo incendiado que podría estar vinculado con el origen del fuego.
La evolución del incendio sigue siendo imprevisible debido a las condiciones meteorológicas adversas. Los servicios de emergencia trabajan sin descanso para contener las llamas, mientras las autoridades insisten en la necesidad de seguir las instrucciones de evacuación y mantenerse informados a través de los canales oficiales.

