El Ministerio del Interior asume el mando ante la virulencia de los incendios en el suroeste de la Comunidad de Madrid y en Ávila. Más de 40 municipios sufren cortes de telecomunicaciones y cinco carreteras permanecen cortadas.
El número de evacuados por los incendios forestales que azotan el centro peninsular ha alcanzado las 11.500 personas, según el último balance oficial. De ellas, 10.000 corresponden a la Comunidad de Madrid, donde el fuego avanza sin control en el suroeste de la región, y 1.500 a la provincia de Ávila.
Ante la gravedad de la situación, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha declarado la emergencia de interés nacional (situación operativa 3), lo que implica que el Gobierno central asume la dirección y coordinación de todos los recursos estatales, autonómicos y locales. La medida se ha adoptado por la simultaneidad de los focos, la amenaza directa a núcleos de población y las condiciones meteorológicas adversas previstas para este viernes, con fuertes rachas de viento que podrían agravar la evolución de los incendios.
En la Comunidad de Madrid, el foco más preocupante se sitúa en el incendio declarado en San Martín de Valdeiglesias, originado por un vehículo que ardió en la carretera M-501. Las llamas han obligado a evacuar a los vecinos hacia el casco urbano de Pelayos de la Presa y a confinar urbanizaciones como San Ramón y Jaracruz. El fuego de Villa del Prado ha provocado el desalojo completo de la localidad de Aldea del Fresno, de 3.500 habitantes, mientras que el resto de la población de Villa del Prado permanece confinada en sus viviendas por la densa humareda.
La movilidad en la zona se ha visto gravemente afectada. La M-501 permanece cortada entre Navas del Rey y San Martín de Valdeiglesias, y la M-507 entre Villa del Prado y la N-403. En total, cinco carreteras autonómicas están intransitables. Además, un doble corte en la red de telecomunicaciones ha dejado sin servicio a 40 poblaciones de la región, lo que dificulta la coordinación de los equipos de emergencia y el contacto de los vecinos afectados con sus familiares.
En Ávila, el incendio de Burgohondo-Navaluenga avanza a una velocidad inusitada: tres kilómetros en apenas 40 minutos. Las autoridades han emitido mensajes de alerta para que los vecinos de El Tiemblo, Burgohondo y Navaluenga (unas 1.500 personas) se confinen en sus casas. Ya se ha procedido al desalojo preventivo del camping de El Burguillo y de varias casas rurales en la Reserva Natural del Valle de Iruelas.
Uno de los momentos más críticos ha sido la evacuación de la residencia de ancianos San Antonio en El Tiemblo, cuyos residentes han sido trasladados a Cebreros durante la noche. En Madrid, los usuarios de la residencia López Rumayor han sido acogidos en un polideportivo municipal, mientras que los más frágiles han sido derivados a centros públicos de la Agencia Madrileña de Atención Social.
El operativo de extinción trabaja contrarreloj para contener las llamas antes de que el viento se intensifique. Las previsiones meteorológicas apuntan a un empeoramiento de las condiciones a lo largo del día, con rachas que podrían superar los 50 km/h. Los vecinos de las zonas afectadas deben permanecer atentos a las indicaciones de las autoridades y, en caso de confinamiento, mantener puertas y ventanas cerradas para evitar la inhalación de humo.
Se recomienda a la población evitar desplazamientos por las carreteras cortadas y consultar los canales oficiales para conocer la evolución de la situación. Los puntos de acogida habilitados por los ayuntamientos de la zona están preparados para atender a los evacuados.

