El Grupo Municipal Socialista de Colmenar Viejo ha votado en contra de la concesión de la licencia de obras para la planta de biogás proyectada en el municipio durante la última Comisión Informativa de Urbanismo.
El Grupo Municipal Socialista de Colmenar Viejo ha formalizado su oposición al proyecto de la planta de biogás al votar en contra de la licencia de obras en la última Comisión Informativa de Urbanismo. La formación traslada así al ámbito institucional una postura que ha mantenido desde el inicio de la tramitación de la instalación.
Los socialistas consideran que la planta, prevista para tratar 75.000 toneladas anuales de residuos orgánicos, tendría un impacto significativo sobre los vecinos de Colmenar Viejo y del municipio vecino de Tres Cantos. La secretaria general del PSOE local, Paloma Maroñas, ha calificado el proyecto de "desmesurado" y ha reiterado la petición de paralizar su desarrollo, además de reclamar una mayor transparencia durante todo el proceso.
El PSOE sostiene que la información facilitada hasta ahora ha sido insuficiente para que los ciudadanos puedan valorar el alcance real de la instalación. Cuestionan la conveniencia de impulsar esta iniciativa privada, ya que el futuro complejo ambiental de la Mancomunidad del Noroeste contará con instalaciones públicas destinadas al tratamiento de la materia orgánica. A su juicio, esto hace innecesaria una infraestructura similar promovida por empresas privadas.
No obstante, el PSOE de Colmenar Viejo subraya que su rechazo no implica una oposición a la producción de biogás como fuente de energía renovable. Recuerdan que el Gobierno de España aprobó en 2022 la Hoja de Ruta del Biogás, orientada a impulsar esta tecnología dentro de la transición energética. Sin embargo, consideran que el desarrollo de este tipo de instalaciones debe realizarse bajo criterios de transparencia, consenso social, planificación territorial y proporcionalidad, condiciones que, según su criterio, no cumple el proyecto previsto para Colmenar Viejo.
La planta de biogás ha generado un intenso debate en el municipio, donde vecinos y colectivos ecologistas también han mostrado su preocupación por los posibles efectos ambientales y sobre la salud. La decisión final sobre la licencia de obras corresponde al Ayuntamiento de Colmenar Viejo, que deberá pronunciarse en próximas sesiones plenarias. Mientras tanto, el PSOE continuará exigiendo la paralización del proyecto y una mayor participación ciudadana en el proceso.

