Un fuego en la campana extractora del restaurante del Club Virgen de Iciar, en Majadahonda, obligó a desalojar el local la noche del martes. Los empleados evitaron la propagación y los daños se limitaron a la parrilla, que ya ha sido reparada.
La campana extractora de humos del restaurante del Club Virgen de Iciar, en Majadahonda, ardió la noche del pasado martes 21 de julio, alrededor de las 21:30 horas, provocando el desalojo del local y movilizando a los servicios de emergencia. El incidente, que generó cierta alarma entre los vecinos, se saldó sin heridos y con daños materiales mínimos, según confirmaron fuentes del club.
Una dotación de bomberos y tres patrullas de la Policía Local de Majadahonda acudieron al lugar tras recibir el aviso. Sin embargo, la rápida intervención de los empleados del restaurante logró contener las llamas antes de que se extendieran. El fuego quedó circunscrito a la zona de la parrilla, que sufrió daños pero pudo ser reparada al día siguiente.
El chef del restaurante, Víctor Hernández, que se encontraba de vacaciones en Portugal en el momento del suceso, declaró que “todo se quedó en un susto”. Hernández explicó que los daños fueron “exclusivamente en la parrilla” y que el establecimiento recuperó la normalidad de inmediato, reabriendo sus puertas al día siguiente con su carta de verano habitual.
El despliegue de efectivos, que incluyó el corte temporal del tráfico en las inmediaciones, hizo temer a los vecinos un siniestro de mayor envergadura. No obstante, en aproximadamente una hora la situación quedó controlada y el tráfico se restableció sin más incidencias.
El restaurante del Club Virgen de Iciar es uno de los referentes gastronómicos de Majadahonda, conocido por su terraza, su carta de verano con refuerzo de pescados y su popular tarta de queso. El chef Hernández, al frente del establecimiento, ha logrado consolidar una clientela fiel que valora la relación calidad-precio.
El incidente no ha afectado a la programación del club ni a otras instalaciones, y el restaurante funciona con normalidad desde el miércoles. Los responsables del club han agradecido la rápida actuación de los empleados y la colaboración de los servicios de emergencia.
Este tipo de siniestros, aunque aparatosos, son relativamente frecuentes en la hostelería debido al uso intensivo de campanas extractoras y sistemas de cocina. La prevención y el mantenimiento periódico son clave para evitar daños mayores, según fuentes del sector.
Para los vecinos de Majadahonda, el susto quedó en anécdota y el restaurante retomó su actividad sin más contratiempos. El club continúa ofreciendo su carta de verano, que incluye platos de temporada y su conocida tarta de queso, que tantos adeptos tiene.

