Aisha, de 30 años, ha muerto tras más de cinco meses ingresada en el Hospital La Paz. Su expareja y los dos autores materiales del ataque, ocurrido en febrero en Sevilla la Nueva, permanecen en prisión.
La mujer de 30 años que fue rociada con líquido inflamable y quemada viva el pasado 2 de febrero en su domicilio de Sevilla la Nueva ha fallecido este sábado. Aisha, que sostenía a su bebé de seis meses en brazos cuando los agresores la atacaron, no ha podido superar las graves heridas que sufrió en el 50% de su cuerpo. El menor resultó ileso.
La Secretaría de Estado de Igualdad ha confirmado que se trata del tercer crimen machista en la Comunidad de Madrid en 2026. La investigación de la Guardia Civil señala a su expareja, Ibrahim B., de 34 años, como el presunto autor intelectual del ataque, quien habría contratado a dos trabajadores suyos para ejecutarlo.
Un plan criminal meticuloso
Según el sumario judicial, los dos sicarios accedieron al domicilio familiar con unas llaves que presuntamente les facilitó el propio exmarido. Con el rostro cubierto, golpearon a Aisha, la rociaron con un líquido inflamable y le prendieron fuego mientras sujetaba a su bebé. Tras el ataque, huyeron en un vehículo propiedad del investigado.
Los tres implicados permanecen en prisión provisional desde febrero. Los autores materiales fueron detenidos semanas después de los hechos y, según las pesquisas, eran trabajadores de empresas vinculadas al exmarido de la víctima. La causa judicial, que hasta ahora investigaba un doble intento de asesinato, se ha modificado para instruir los hechos como asesinato consumado por violencia machista.
Intentos previos de acabar con su vida
El sumario revela que el plan criminal no comenzó aquella madrugada. Meses antes, Aisha había relatado a su entorno que su marido había intentado envenenarla. Su hermano aportó a los investigadores un vídeo en el que, presuntamente, se observa al acusado manipulando una bebida con una sustancia sospechosa.
La documentación judicial también indica que el principal investigado llegó a manifestar su intención de rematar a la víctima mientras permanecía ingresada en la Unidad de Grandes Quemados del Hospital La Paz, donde ha estado hospitalizada desde el ataque bajo protección policial y sometida a múltiples intervenciones quirúrgicas.
Los investigadores consideran que el móvil del crimen fue la decisión de Aisha de separarse tras descubrir una infidelidad. A partir de ese momento, según las pesquisas, comenzaron los intentos para acabar con su vida.
Sin denuncias previas ni protección
Aisha nunca denunció a su expareja y no figuraba en el Sistema VioGen, el mecanismo estatal de seguimiento y protección de víctimas de violencia de género. El presunto autor intelectual tampoco contaba con antecedentes por delitos relacionados con la violencia contra la mujer. La pareja tenía tres hijos en común.
El fallecimiento de Aisha eleva a tres las víctimas mortales por violencia machista en la Comunidad de Madrid en lo que va de 2026. El caso ha conmocionado a Sevilla la Nueva, un municipio de poco más de 10.000 habitantes en el sudoeste de la región, donde los vecinos han mostrado su repulsa en concentraciones silenciosas.
El Ayuntamiento de Sevilla la Nueva ha decretado tres días de luto oficial y ha convocado una concentración para este domingo a las 12:00 horas en la Plaza de la Constitución. Los servicios sociales municipales están prestando apoyo psicológico a la familia y a los menores.

