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Un vecino de 84 años de Pozuelo recuerda cómo se cuidaba el monte y pide recuperar esas labores

Juan Pozuelo, vecino de Pozuelo de Alarcón de 84 años, recuerda cómo se limpiaban los montes en su infancia y asegura que no hubo incendios. Pide recuperar esas tareas.

Naia ValverdeNaia Valverde· · 3 min de lectura

Juan Pozuelo, residente en Pozuelo de Alarcón, relata en una carta cómo en su infancia se limpiaban arroyos y montes cada verano y no recuerda ningún incendio. Pide retomar esas tareas para prevenir las tragedias actuales.

Juan Pozuelo, un vecino de Pozuelo de Alarcón de 84 años, ha querido compartir su experiencia sobre cómo se cuidaba el monte en su infancia y reclama recuperar aquellas labores para prevenir los incendios forestales que cada verano asolan España. En una carta remitida a este diario, el vecino asegura que durante los años que pasó en un pueblo segoviano no recuerda ni un solo incendio, algo que atribuye al trabajo manual que se realizaba en el campo.

Pozuelo explica que sus vacaciones de verano, de los ocho a los quince o dieciséis años, transcurrían en un pequeño pueblo a seis kilómetros de Segovia. Allí, lejos del descanso, se dedicaban a tareas agrícolas: segar a mano con hoces, hacer haces, trillar y aventar el grano. Nada se desperdiciaba, pues la paja y el grano se guardaban para alimentar al ganado.

Pero el trabajo no terminaba con la cosecha. Todos los hombres del pueblo dedicaban una semana a limpiar los arroyos y las fuentes, y otra semana a limpiar el monte: cortar hierba, recoger ramas secas y cargar leña para las chimeneas. “No recuerdo ni un solo incendio durante aquellos años”, afirma en su escrito.

El vecino de Pozuelo de Alarcón reconoce que los tiempos han cambiado y que no se trata de volver a aquella forma de vida, pero insiste en que los montes no pueden abandonarse. Propone limpiarlos durante el otoño y el invierno, mantener los cauces de los ríos y hacer cortafuegos amplios que frenen el avance de las llamas.

“Quizá no exista una solución única para evitar los grandes incendios forestales. Las altas temperaturas, el viento, la despoblación del medio rural y las manos asesinas que le dan fuego también forman parte del problema. Pero la experiencia de quienes conocieron otra forma de cuidar el campo merece, al menos, ser escuchada”, concluye.

La carta de Juan Pozuelo llega en un contexto en el que cada verano se repiten los incendios en toda España, con miles de hectáreas arrasadas y pueblos desalojados. En la Comunidad de Madrid, aunque no se han registrado grandes fuegos este año, el riesgo es permanente, especialmente en las zonas de monte bajo y pinares de la sierra.

El testimonio de este vecino de Pozuelo de Alarcón pone sobre la mesa un debate recurrente: la necesidad de mantener los montes limpios y la gestión forestal como herramienta de prevención. Las asociaciones ecologistas y los bomberos forestales llevan años reclamando más inversión en limpieza de montes y cortafuegos, así como el pastoreo controlado para reducir la masa vegetal.

Para los lectores de la Comunidad de Madrid, la reflexión de Juan Pozuelo cobra especial relevancia, ya que muchos municipios del oeste metropolitano y de la sierra cuentan con extensas zonas forestales que requieren mantenimiento. Pozuelo de Alarcón, por ejemplo, limita con el Monte del Pilar y otras áreas verdes que son pulmón de la zona.

El vecino no solo pide medidas, sino que también recuerda que la memoria de los mayores puede señalar el camino. “A veces, la memoria de los mayores no solo recuerda el pasado. También puede señalar el camino hacia un futuro más seguro”, escribe.

Naia Valverde

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Naia Valverde

Redactora

Periodismo por la Rey Juan Carlos y el móvil siempre a punto de sonar. Duerme con el escáner encendido, desconfía del hombre del tiempo y madruga sin quejarse (mucho); cubre sucesos, sanidad y lo que preocupa al barrio.