El Ayuntamiento de Madrid pedirá formalmente a la Comunidad de Madrid la declaración de la Semana Santa de la ciudad como Fiesta de Interés Turístico Regional, tres años después de que el Pleno de Cibeles aprobara iniciar los trámites.
El Ayuntamiento de Madrid dará este martes un paso clave para que la Semana Santa madrileña obtenga el reconocimiento oficial como Fiesta de Interés Turístico Regional. La propuesta, impulsada por el área de Cultura, Turismo y Deporte que dirigen Marta Rivera de la Cruz y Almudena Maíllo, se elevará a la comisión correspondiente para su aprobación y posterior envío al Gobierno regional.
Un largo camino desde el Pleno de Cibeles
La iniciativa no es nueva. En febrero de 2023, el Pleno del Ayuntamiento de Madrid aprobó una proposición de Vox —con el respaldo de PP, Ciudadanos y el Grupo Mixto— para iniciar los trámites de esta declaración. Más Madrid y PSOE se abstuvieron, al no compartir los argumentos expuestos por el partido impulsor. Ahora, más de tres años después, el Consistorio retoma el proceso para solicitar formalmente a la Comunidad de Madrid que declare la Semana Santa como Fiesta de Interés Turístico Regional, un paso previo indispensable para aspirar a la declaración nacional.
El concejal de Vox Fernando Martínez Vidal defendió entonces que la Semana Santa madrileña es “una manifestación religiosa y cultural de especial significación ciudadana e interés”. Destacó el renacer de las cofradías en las últimas décadas, con la creación de hermandades como la de los Estudiantes (1983), los Gitanos (1996), la Borriquita (2011) o el Cristo de los Alabarderos, cuya imagen actual data de 2003 y procesiona el Viernes Santo desde el Palacio Real portada por los Guardias Reales.
“Las últimas décadas han supuesto el renacer de las cofradías madrileñas”, señaló Martínez Vidal, quien también subrayó el valor cultural, turístico y económico de esta celebración.
Impacto económico y turístico para la ciudad
La Semana Santa no es solo una expresión de fe. Para Madrid, supone un atractivo cultural y turístico de primer orden, con un impacto directo en el comercio, la hotelería y la hostelería. La declaración como Fiesta de Interés Turístico Regional permitiría promocionar la ciudad como destino durante esas fechas, atrayendo a visitantes nacionales e internacionales. Los vecinos de Madrid, especialmente en barrios como Centro, Latina o Carabanchel, donde las procesiones tienen más arraigo, verían reforzada una tradición que cada año gana en participación y devoción.
Para el Ayuntamiento, este reconocimiento es “un apoyo muy importante” para el sector servicios, que en Semana Santa registra una de sus temporadas más altas. La medida busca también equiparar a la capital con otras ciudades españolas cuyas Semanas Santas ya cuentan con distinciones similares, como Sevilla, Valladolid o Málaga.
Próximos pasos y plazos
Una vez aprobada la solicitud en la comisión de este martes, el Ayuntamiento la remitirá a la Comunidad de Madrid, que deberá evaluar la petición y, en su caso, otorgar la declaración. El proceso puede alargarse varios meses, pero el Consistorio confía en que la resolución sea positiva antes de la próxima Semana Santa. De lograrlo, Madrid sumaría un nuevo título a su oferta turística y cultural, con el consiguiente beneficio para la imagen de la ciudad y sus habitantes.
La Semana Santa madrileña, con sus procesiones, pasos y hermandades, se ha consolidado como una cita ineludible del calendario festivo. Ahora, solo falta que la Comunidad dé el visto bueno para que brille con luz propia en el panorama regional.
¿Qué significa que la Semana Santa sea declarada Fiesta de Interés Turístico Regional?
Es un reconocimiento oficial que permite promocionar la celebración como atractivo turístico a nivel autonómico, facilitando ayudas y difusión.
¿Cuánto tiempo puede tardar la Comunidad de Madrid en resolver la solicitud?
El proceso puede durar varios meses, aunque el Ayuntamiento espera una respuesta antes de la próxima Semana Santa.
¿Qué beneficios tendría para los vecinos de Madrid?
Mayor promoción turística, lo que dinamiza el comercio y la hostelería local, y refuerza la identidad cultural de los barrios con tradición procesional.

