Un hombre de 37 años fue asesinado en su vivienda de la calle Cirauqui, en el barrio de Las Tablas. El agresor le roció con gas pimienta y le asestó 14 puñaladas antes de huir en un coche rojo.
La Policía Nacional investiga el brutal asesinato de un vecino de Las Tablas, en el distrito de Fuencarral-El Pardo, ocurrido en la mañana del martes. La víctima, un hombre de 37 años con doble nacionalidad española y argentina, fue hallada muerta en su domicilio del número 4 de la calle Cirauqui, una zona residencial de alto standing en el norte de Madrid.
Según las primeras pesquisas del Grupo de Homicidios, el agresor llegó solo a bordo de un coche de color rojo y llamó al timbre. La víctima le abrió la puerta sin que se registraran signos de violencia en el acceso, lo que indica que ambos se conocían. Nada más entrar, el sospechoso roció la cara del hombre con un espray de gas pimienta y, a continuación, le asestó hasta 14 puñaladas con un cuchillo: 11 en la parte delantera del cuerpo y tres en la espalda.
Vecinos alertaron al 112 tras oír gritos de auxilio
La alerta se activó sobre las 10:00 horas, cuando los residentes del edificio escucharon ruidos y gritos desesperados de “¡Socorro!”, “¡Auxilio!” y “¡Ayúdenme!”. Poco después, un intenso olor químico comenzó a notarse desde el piso, lo que motivó una llamada urgente al 112. Efectivos de los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid accedieron al inmueble a través de una ventana del sexto piso, encontrando a la víctima tendida en el suelo de la cocina sobre un gran charco de sangre. Los sanitarios del Samur-Protección Civil solo pudieron confirmar el fallecimiento.
La alta concentración de gas pimienta en la vivienda provocó irritación ocular a los efectivos que intervinieron, lo que complicó las labores de rescate. La escena del crimen fue preservada para el análisis de los forenses, que trabajan en la recogida de pruebas.
La investigación se centra en el entorno más cercano de la víctima
Los agentes del Grupo de Homicidios han descartado el móvil del robo, ya que no faltaban objetos de valor en el piso. Todo apunta a un ataque premeditado y con ensañamiento, perpetrado por alguien del círculo íntimo del fallecido. La víctima, que carecía de antecedentes policiales, vivía sola desde hacía años y no constaban denuncias previas por amenazas.
Las cámaras de seguridad de la urbanización están siendo analizadas para identificar al sospechoso, que huyó en el vehículo rojo vestido con una gorra y gafas oscuras. La Policía Nacional pide la colaboración ciudadana para dar con su paradero. Cualquier información puede ser clave para resolver este caso que ha conmocionado al tranquilo barrio de Las Tablas, donde la violencia de este tipo es inhabitual.
Los vecinos de la zona, acostumbrados a la calma de una urbanización de lujo, se muestran consternados. “Esto no pasa aquí”, comentaba una residente, mientras los agentes continúan con las pesquisas. El suceso pone en alerta a la comunidad, que pide refuerzos en la seguridad.
El Ayuntamiento de Madrid, a través de la Junta Municipal de Fuencarral-El Pardo, ha ofrecido apoyo psicológico a los vecinos afectados. La investigación sigue abierta y se espera que en las próximas horas se produzcan avances en la identificación del agresor.

