El Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha realizado un nuevo muestreo de ADN de deyecciones caninas en los barrios de Ciudad 10, Eras del Silo y Centro Histórico, dentro del proyecto ADN Canino. Casi 400 expedientes sancionadores se han tramitado desde la implantación del sistema.
El Ayuntamiento de Alcalá de Henares extiende su control sobre las deyecciones caninas en la vía pública. Los últimos muestreos de ADN se han desarrollado en los barrios de Ciudad 10, Eras del Silo y Centro Histórico, donde los agentes han recogido muestras para identificar a los propietarios que no recogen los excrementos de sus mascotas.
El concejal de Medio Ambiente y Limpieza, Vicente Pérez, ha subrayado que estos muestreos están dando resultados y ha recordado a los vecinos la obligación de recoger las heces y de diluir los orines con agua. “Solamente con la colaboración de los propietarios tendremos una ciudad más limpia”, ha señalado.
Desde que se implantó el sistema de ADN canino, el Ayuntamiento ha tramitado cerca de 400 expedientes sancionadores. Las multas se imponen tanto por no recoger los excrementos como por no tener registrado el ADN del animal, según la ordenanza municipal.
La ordenanza reguladora de la tenencia responsable de animales de compañía establece la obligatoriedad de identificar a los perros mediante ADN, así como la recogida de excrementos y la dilución de los orines en la vía pública. Las sanciones oscilan entre 300 y 3.000 euros.
Actualmente, más de 10.200 perros están censados en el municipio. El Consistorio considera que el sistema avanza de forma significativa y que los resultados ya son visibles en distintos barrios. La campaña se realiza en colaboración con la Policía Local, que efectúa controles y toma de muestras de forma periódica durante todo el año.
El objetivo del proyecto es mejorar la limpieza urbana y fomentar la convivencia ciudadana. El ADN canino permite identificar de forma inequívoca a cada animal, lo que refuerza la responsabilidad de los propietarios y facilita la actuación ante comportamientos incívicos.
Para los vecinos de Alcalá, la medida supone una mayor conciencia sobre la limpieza de las calles. Aquellos que aún no hayan registrado a su perro en el censo de ADN pueden hacerlo a través de la web municipal, donde también se informa sobre los pasos a seguir.
El Ayuntamiento prevé continuar con las campañas informativas y de control para seguir incrementando el número de mascotas registradas. La colaboración ciudadana es clave para mantener una ciudad más limpia y cívica.

