Seis años después de que la Sareb se hiciera con un bloque de 41 viviendas en Fuenlabrada, los vecinos denuncian que nadie regularizó sus contratos y que viven en un limbo legal. “Nos sentimos okupas en nuestras propias casas”, lamentan.
Un bloque de 41 viviendas en Fuenlabrada lleva seis años atrapado en una situación kafkiana desde que la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) se convirtió en su propietaria. Los vecinos, que llevan décadas residiendo allí, aseguran que nunca fueron informados del cambio de titularidad y que ahora viven con la incertidumbre de no saber si podrán seguir en sus hogares.
El origen del conflicto: una quiebra sin aviso
Todo comenzó cuando el anterior dueño del edificio quebró y el inmueble pasó a manos de la Sareb, la sociedad pública creada para gestionar los activos tóxicos de la banca. Los residentes afirman que nadie les notificó oficialmente el cambio de propiedad. Durante un tiempo, siguieron pagando el alquiler al antiguo arrendador, sin saber que ya no era el titular.
“Información cero porque no querían renovarnos los contratos”, explica Agustín, un vecino que lleva 17 años en el bloque. Cuando por fin descubrieron la nueva situación, los contratos firmados con el anterior propietario habían perdido toda validez. Comenzó entonces un largo periodo de “incertidumbre constante”, según relatan los afectados.
Intentos frustrados de regularización
Los vecinos aseguran que han intentado en repetidas ocasiones formalizar nuevos contratos con la Sareb para poder seguir pagando el alquiler de manera legal. “Queríamos pagar”, insisten. Sin embargo, se han topado con la falta de respuesta de la entidad, que no ha regularizado su situación ni ha ofrecido una solución.
“Nos sentimos okupas en nuestras propias casas”, resume uno de los afectados, que prefiere mantener el anonimato. La protesta ha unido a buena parte del edificio, que cuenta además con el respaldo de vecinos del barrio. Durante las concentraciones organizadas, corean consignas como “Sareb, escucha, este bloque está en lucha”. El mensaje es claro: no piden viviendas nuevas, sino poder seguir residiendo legalmente en las casas en las que llevan años.
Un problema que afecta a decenas de familias
El bloque de Fuenlabrada no es un caso aislado. La Sareb gestiona miles de viviendas en toda España, muchas de ellas ocupadas por inquilinos que quedaron en un limbo legal tras la quiebra de los promotores originales. En la Comunidad de Madrid, esta situación se repite en varios municipios, aunque el de Fuenlabrada es uno de los más visibles por la movilización vecinal.
Los vecinos denuncian que, además de la falta de contratos, el edificio ha sufrido un progresivo deterioro al no realizarse las reparaciones necesarias. “La Sareb no invierte nada en mantenimiento”, aseguran. Esto ha generado problemas de humedades, averías en las instalaciones comunes y una sensación de abandono que se suma a la incertidumbre legal.
Desde la Sareb, consultada por este diario, no han querido hacer declaraciones sobre el caso concreto. Fuentes de la entidad se remiten a su política de “gestión activa del parque de viviendas” y aseguran que están trabajando para regularizar la situación de los inquilinos, aunque sin concretar plazos.
Movilización vecinal y apoyo del Ayuntamiento
La lucha de los vecinos ha trascendido el ámbito del bloque. El Ayuntamiento de Fuenlabrada se ha puesto de su lado y ha instado a la Sareb a buscar una solución. “No podemos permitir que decenas de familias vivan en esta situación de inseguridad jurídica”, ha señalado un portavoz municipal. El Consistorio ha ofrecido su mediación para intentar desbloquear el conflicto.
Mientras tanto, los vecinos continúan con sus concentraciones semanales a las puertas del edificio. “No nos vamos a rendir”, aseguran. La próxima cita será el próximo sábado a las 12:00 horas, en la calle donde se ubica el bloque. Invitan a todos los ciudadanos a sumarse para visibilizar su situación.
Para quienes viven en el inmueble, la solución pasa por que la Sareb les ofrezca contratos de alquiler social o, en su defecto, la posibilidad de comprar las viviendas a un precio asequible. “Llevamos aquí media vida, este es nuestro hogar. Solo pedimos que nos traten como inquilinos, no como okupas”, concluye Agustín.
¿Qué puedo hacer si soy inquilino de una vivienda de la Sareb y no tengo contrato?
Puedes acudir al Ayuntamiento de tu municipio o a una oficina de vivienda para buscar mediación, y también contactar con asociaciones de afectados por la Sareb.
¿La Sareb está obligada a ofrecer alquiler social a los inquilinos?
No existe una obligación legal general, pero en casos como este, la presión vecinal y municipal puede forzar una negociación.
¿Dónde puedo denunciar la falta de mantenimiento de un edificio de la Sareb?
Puedes presentar una queja en el Ayuntamiento de Fuenlabrada o en la Oficina de Vivienda de la Comunidad de Madrid.

