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Incendios en el suroeste de Madrid: 25 evacuados permanecen en el polideportivo de Navalcarnero

25 evacuados por los incendios del suroeste de Madrid permanecen en el polideportivo de Navalcarnero, donde reciben comida, ropa y apoyo psicológico.

Naia ValverdeNaia Valverde· · 3 min de lectura

Un total de 25 personas desalojadas por los incendios que afectan a Aldea del Fresno, Villa del Prado y Cenicientos se alojan en el Polideportivo Municipal El Pijorro de Navalcarnero, donde reciben atención psicológica, alimentación y ropa.

El Polideportivo Municipal El Pijorro de Navalcarnero se ha convertido en estos días en un refugio improvisado para los vecinos desalojados por los incendios que asolan el suroeste de la Comunidad de Madrid. En sus instalaciones, situadas en la calle Juan Antonio Zenón, 90, se han habilitado colchonetas, mantas y un servicio de comidas calientes que prepara el comedor de la tercera edad del municipio. Allí, unas 25 personas esperan noticias sobre cuándo podrán regresar a sus hogares.

José Luis Gómez Arribas, coordinador del servicio municipal de Protección Civil del Ayuntamiento de Navalcarnero, explica que en los últimos días han pasado por el dispositivo más de 60 evacuados. La mayoría proceden de las localidades de Aldea del Fresno, Villa del Prado y Cenicientos, las más afectadas por el fuego. Algunos han logrado alojarse con familiares o han sido derivados a hostales y recursos de la Comunidad de Madrid, pero los que permanecen en el pabellón intentan mantener una rutina mientras la emergencia continúa.

“Están deseando volver a sus casas y preocupados en cómo estarán sus casas”, resume Gómez. La espera se vive con angustia, sobre todo entre las familias con niños y personas mayores. El dispositivo municipal ofrece apoyo psicológico, y voluntarios y trabajadores municipales atienden las necesidades básicas de los evacuados.

Entre los acogidos se encuentran Manuel y María Ángeles, un matrimonio de Cenicientos que lleva 47 años casado. Llegaron el sábado tras ser evacuados, después de pasar primero por Maqueda. “Nos han acogido divinamente”, cuenta María Ángeles, aunque la preocupación no desaparece. Su marido asiente: “Sí, nos están cuidando muy bien”. La pareja tiene dos perros y un gato que se quedó fuera de casa. “Mañana iré a por el gato y lo meto dentro”, explica ella, pendiente de los permisos para alimentar a sus mascotas.

Junto a ellos está su hijo Manuel, de 37 años. Como muchos otros, salieron de casa deprisa, con lo puesto, sin saber cuánto tiempo estarían fuera. Desde el dispositivo señalan que algunos han recibido ropa, aunque no siempre de la talla adecuada. Hay quien ya planea acercarse a comprar algo básico al centro comercial Xanadú. “No por capricho, sino porque la emergencia también se mide en detalles pequeños: una camiseta limpia, una medicación olvidada, una muda o unas zapatillas cómodas”, explican fuentes municipales.

La acogida en Navalcarnero funciona como una pequeña cadena de cuidados. El comedor de la tercera edad prepara una media de 20 menús diarios y adapta la comida a las necesidades de los evacuados. “Cada día mandamos el menú y les preguntamos qué quieren”, detalla Gómez Arribas. Además, restaurantes y vecinos del municipio se han ofrecido para colaborar con bocadillos, cafés o cualquier otra cosa que haga falta.

Los incendios forestales, que comenzaron el pasado fin de semana, han obligado a desalojar a cientos de personas en varias localidades del suroeste de la región. La Comunidad de Madrid mantiene activos los medios de extinción, mientras los evacuados confían en que la evolución del fuego permita pronto el regreso. Por ahora, en el polideportivo de Navalcarnero, la pregunta se repite a todas horas: cuándo podrán volver a casa.

Naia Valverde

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Naia Valverde

Redactora

Periodismo por la Rey Juan Carlos y el móvil siempre a punto de sonar. Duerme con el escáner encendido, desconfía del hombre del tiempo y madruga sin quejarse (mucho); cubre sucesos, sanidad y lo que preocupa al barrio.