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La Princesa usa IA y relojes inteligentes para prevenir la fibrilación auricular

El Hospital de La Princesa lidera el proyecto DESCAFIB, que usa inteligencia artificial y relojes inteligentes para detectar el riesgo de fibrilación auricular en 1.200 voluntarios mayores de 65 años.

Naia ValverdeNaia Valverde· · 4 min de lectura

El Hospital de La Princesa, en colaboración con tres centros de salud de Madrid, ha puesto en marcha el proyecto DESCAFIB, que emplea inteligencia artificial y relojes inteligentes para detectar de forma precoz el riesgo de fibrilación auricular en personas mayores de 65 años.

El Hospital Universitario de La Princesa, centro público de la Comunidad de Madrid, ha iniciado un estudio pionero que combina inteligencia artificial y tecnología wearable para anticiparse a una de las arritmias más comunes y peligrosas: la fibrilación auricular. El proyecto, denominado DESCAFIB (Detection of Early SubClinical Atrial FIBrillation), busca identificar a personas que, sin saberlo, tienen un alto riesgo de desarrollar esta condición, que puede provocar ictus.

Impulsado por los doctores L. Jesús Jiménez Borreguero, cardiólogo, y Guillermo Ortega, físico, el estudio cuenta con financiación del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) a través de fondos competitivos. En él participan activamente los centros de salud de Las Águilas, Montesa y Goya, adscritos a la Dirección Asistencial Centro de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid, que son los encargados de reclutar a los voluntarios.

La fibrilación auricular es una arritmia que aumenta significativamente el riesgo de ictus cardioembólico. A menudo cursa de forma silenciosa, sin síntomas evidentes, lo que retrasa el diagnóstico y la instauración de tratamientos preventivos. El enfoque del proyecto DESCAFIB pretende adelantarse a ese momento, evaluando el riesgo antes de que la arritmia se manifieste.

El estudio, que ya está en marcha, prevé reclutar a 1.200 voluntarios mayores de 65 años sin antecedentes conocidos de fibrilación auricular. Los participantes proceden de los tres centros de salud mencionados y de las propias consultas del hospital. A todos se les realiza un electrocardiograma convencional inicial y otro de control al cabo de un año.

La clave del proyecto reside en el análisis de esos electrocardiogramas mediante inteligencia artificial. El algoritmo desarrollado por los investigadores es capaz de estimar el riesgo individual de desarrollar fibrilación auricular en el futuro. A partir de ese análisis, se selecciona a las personas con mayor riesgo estimado —se espera que sean alrededor de 120, un 10% del total— para un seguimiento más estrecho y continuo mediante un reloj inteligente.

Este dispositivo permite monitorizar el ritmo cardíaco de forma constante durante la vida diaria del paciente, detectando posibles episodios de fibrilación auricular aunque no produzcan síntomas. El resto de participantes, con menor riesgo estimado, continúan el seguimiento habitual y serán reevaluados al año con un nuevo electrocardiograma.

Hasta el momento, el estudio cuenta con 340 voluntarios reclutados, de los cuales 32 han sido identificados como de alto riesgo y ya llevan un reloj inteligente para su monitorización continua. “Hasta ahora los médicos diagnosticamos la fibrilación auricular cuando ya está establecida y conseguimos registrarla en un electrocardiograma. Nuestro objetivo es ir un paso antes: comprobar si podemos identificar quién tiene más riesgo de desarrollarla y seguir a esas personas de forma continua con una herramienta tan sencilla como un reloj inteligente que llevan puesto cada día”, explica el Dr. Jiménez Borreguero.

El proyecto DESCAFIB representa un avance hacia la medicina personalizada. La idea es que, en el futuro, una prueba tan sencilla y accesible como un electrocardiograma pueda servir para adaptar el seguimiento al riesgo individual de cada persona. Quienes presenten un riesgo elevado se beneficiarían de una vigilancia más estrecha, mientras que aquellos con bajo riesgo evitarían pruebas innecesarias.

La detección temprana de arritmias silenciosas permitiría instaurar antes las medidas médicas necesarias, como anticoagulantes, para reducir las complicaciones asociadas, especialmente el ictus cardioembólico. El proyecto aúna cardiología, física, inteligencia artificial y análisis de datos con un objetivo claro: anticiparse a la enfermedad.

Para los vecinos de la Comunidad de Madrid, este estudio supone una oportunidad de participar en una investigación puntera que podría cambiar la forma de prevenir las enfermedades cardiovasculares. Los centros de salud de Las Águilas, Montesa y Goya siguen reclutando voluntarios mayores de 65 años sin fibrilación auricular conocida. Quienes estén interesados pueden informarse en su centro de atención primaria.

El hospital prevé completar el reclutamiento de los 1.200 participantes en los próximos meses, y los primeros resultados del seguimiento con reloj inteligente podrían conocerse a lo largo del próximo año. Si el estudio confirma la eficacia del modelo predictivo, podría extenderse a otros centros de salud de la región y del país.

Naia Valverde

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Naia Valverde

Redactora

Periodismo por la Rey Juan Carlos y el móvil siempre a punto de sonar. Duerme con el escáner encendido, desconfía del hombre del tiempo y madruga sin quejarse (mucho); cubre sucesos, sanidad y lo que preocupa al barrio.