La segunda fase de la remodelación del casco histórico de Boadilla del Monte se centra en la instalación del nuevo colector en la avenida Adolfo Suárez, con una inversión total de 4,2 millones de euros.
El Ayuntamiento de Boadilla del Monte ha puesto en marcha la fase más compleja de las obras de remodelación del casco histórico: la instalación de la nueva red principal de saneamiento en la avenida Adolfo Suárez, que atravesará la plaza de la Cruz. Esta actuación, que responde al plan director del Canal de Isabel II, busca renovar de forma integral el servicio público de saneamiento antes de las fiestas patronales de octubre.
La inversión global del proyecto asciende a 4.246.942,7 euros y abarca una superficie de casi 20.000 metros cuadrados. Además del colector, las obras incluyen la reforma de aceras y calzadas, eliminando bordillos para mejorar la accesibilidad, la sustitución del alumbrado público por tecnología LED y la renovación del mobiliario urbano.
Los trabajos afectan a una veintena de vías del casco histórico, entre ellas las calles San Sebastián, Carmen, Santa Teresa, Buenavista, Convento, Álamo, Nueva, Juan García Serrano, De la Vega, Barranco Amarillo, Ronda de San Babilés, Calvo Sotelo, García Noblejas, Enrique Calabia, Del Arco y Fragua, además de tramos de Juan Carlos I, el camino de San Sebastián y la calle Sevilla.
En la avenida Adolfo Suárez, la intervención en superficie se limitará a la demolición de las jardineras y su posterior repavimentación con el mismo material existente, según ha informado el consistorio.
El Ayuntamiento ha señalado que ya se ha completado prácticamente la rehabilitación integral en calles como García Noblejas, Enrique Calabia, Fragua, Arco y Calvo Sotelo, donde los vecinos disponen ya de espacios con accesibilidad mejorada.
Estas obras se suman a otras iniciativas de infraestructuras en Boadilla del Monte, como la reapertura del vial de la avenida Diego de Almagro, que también busca modernizar los servicios públicos y el entorno urbano.
El objetivo municipal es que la remodelación esté concluida antes de las fiestas patronales, que se celebran la primera semana de octubre, para minimizar las molestias a los vecinos y comerciantes de la zona.
Los residentes del casco histórico se beneficiarán de una red de saneamiento más eficiente, aceras más accesibles y un alumbrado público más eficiente, lo que mejorará la calidad de vida en el centro del municipio.

