El Ayuntamiento de Brunete ha puesto en marcha el plan urbanístico que prevé construir 17.572 viviendas y multiplicar por cinco su población, pasando de 11.261 a más de 63.000 habitantes en 15-20 años.
Los movimientos de tierras ya son visibles en Brunete. El plan urbanístico que transformará este municipio de la Sierra Sur de Madrid en una ciudad de tamaño medio ha comenzado a ejecutarse. El proyecto contempla la edificación de 17.572 nuevos hogares, una cifra que el consistorio redondea a 17.500 en sus informes públicos. Con esta expansión, la población pasará de los 11.261 residentes empadronados a principios de 2025 a más de 63.000 vecinos, lo que supone la llegada de unos 52.000 nuevos habitantes.
La Comunidad de Madrid anunció el inicio de las actuaciones el 8 de abril de 2025 en un área clave. Posteriormente, el 26 de mayo de 2026 se colocó la primera piedra del sector SR-2 El Olivar. La planificación se divide en 11 áreas, de las cuales ocho tienen uso residencial. La urbanización se llevará a cabo de forma progresiva en un plazo estimado de entre 15 y 20 años.
Entre las zonas más avanzadas destaca el sector SR-5 'Ensanche Sur', donde se proyectan 2.696 inmuebles. De ellos, 1.384 serán de protección pública y 1.312 corresponderán al mercado libre. La etapa inicial de este desarrollo contempla 1.270 viviendas, y las tareas de urbanización disponen de un plazo de ejecución de 18 meses.
El Plan Especial de Infraestructuras, aprobado por el pleno municipal, recoge que la actuación abarca una extensión de 4 millones de metros cuadrados para zonas verdes, equipamientos públicos y carreteras. Además, se reservan 800.000 metros cuadrados para suelo comercial e industrial. El objetivo es atraer empresas y crear empleo local para evitar que Brunete se convierta en una ciudad dormitorio dependiente de la capital.
Un 42% de las viviendas proyectadas dispondrá de algún régimen de protección oficial, lo que representa cerca de 5.000 inmuebles, según el Plan Especial de Infraestructuras. El Ayuntamiento de Brunete ha habilitado un censo municipal de demandantes, aunque tiene carácter meramente informativo. Las solicitudes se pueden tramitar de forma presencial o a través de la oficina digital del consistorio.
Requisitos para acceder a las viviendas protegidas
Los requisitos de acceso varían según la tipología de la vivienda. Para solicitar un piso de protección básica, la renta familiar no debe exceder de 5,5 veces el IPREM. Para las viviendas de precio limitado, el límite de ingresos se fija en un máximo de 7,5 veces dicho indicador. Es obligatorio haber alcanzado la mayoría de edad o encontrarse emancipado, contar con residencia legal en España y no poseer otro inmueble residencial en el país, salvo las excepciones legales. El adjudicatario debe ocupar el piso como residencia habitual en un plazo de un año tras la entrega de llaves.
Condicionantes ambientales y de transporte
La considerable llegada de nuevos habitantes preocupa por su repercusión en el medio ambiente y el transporte. Según el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, se han establecido condiciones muy estrictas: no se otorgarán licencias de edificación para más de 2.808 hogares mientras no se autoricen y ejecuten reformas de carreteras necesarias para asegurar la movilidad en la zona.
Actualmente, Brunete carece de conexión ferroviaria de Cercanías, por lo que la dependencia del coche particular y del autobús es casi total. A esto se suma la sensibilidad ecológica: el municipio cuenta con 910 hectáreas del Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama, una reserva natural protegida. Para compensar el avance urbanístico, las directrices ambientales exigen repoblar 50,60 hectáreas de terreno con vegetación nativa.
El plan urbanístico de Brunete es uno de los más ambiciosos de la Comunidad de Madrid. Su desarrollo progresivo durante las próximas dos décadas transformará por completo la fisonomía y la demografía del municipio, que pasará de ser una apacible localidad rural a una ciudad de tamaño medio con todos los servicios que ello conlleva. Los vecinos actuales y los futuros residentes deberán adaptarse a un crecimiento que, si bien traerá oportunidades, también plantea desafíos en materia de movilidad y sostenibilidad.

