La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha mostrado su confianza en que la capital sea sede de la final del Mundial de fútbol de 2030, destacando que la ciudad está preparada y cuenta con dos estadios emblemáticos: el Santiago Bernabéu y el Riyadh Air Metropolitano.
La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha expresado su confianza en que la capital pueda albergar la final del Mundial de fútbol de 2030. Durante una visita a los trabajos de restauración de la Fuente de Cibeles, Sanz aseguró que la ciudad ha demostrado "sobradamente" su capacidad para acoger grandes eventos internacionales, tanto deportivos como culturales.
"Esta ciudad ha demostrado sobradamente que está preparada para acoger todo tipo de grandes eventos a nivel internacional, deportivos, culturales y de cualquier índole", afirmó la también delegada de Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Madrid.
Sanz puso en valor los dos grandes estadios de la capital: el Santiago Bernabéu, recientemente renovado, y el Riyadh Air Metropolitano, propiedad del Atlético de Madrid. "Madrid cuenta con dos estadios absolutamente icónicos", subrayó, mostrando su deseo de que la final mundialista pueda celebrarse en uno de ellos.
"Confiamos en que esa final pueda venir aquí y que además podamos ejercer de anfitriones con los campeones del mundo con esa segunda estrella ya en la camiseta. Creo que sería bueno que así fuera", manifestó Sanz, en referencia al reciente título mundial conquistado por la selección española femenina de fútbol.
No obstante, la vicealcaldesa reconoció que el Consistorio desconoce el estado actual de las negociaciones para elegir la sede del partido decisivo. "Todavía no lo sabemos, no sabemos cómo está esa negociación. Esperamos que sea así y que se decida pronto", añadió.
La candidatura de Madrid para la final del Mundial 2030 se suma a otras ciudades aspirantes, como Barcelona o Sevilla, aunque Sanz evitó pronunciarse sobre posibles rivales. La capital española ya acogió la final del Mundial de 1982 en el Santiago Bernabéu, donde Italia se proclamó campeona ante Alemania Federal.
Por otro lado, Sanz quiso destacar el comportamiento ejemplar de los madrileños durante las celebraciones del título mundial de la selección femenina. Más de dos millones de personas salieron a las calles, con la plaza de Cibeles "absolutamente abarrotada", sin que se registraran incidentes reseñables.
"Madrid es un ejemplo de ciudad por la forma de vivir las celebraciones, con mucha intensidad y mucha pasión, pero garantizando al mismo tiempo la convivencia", aseguró la vicealcaldesa, que considera que este civismo refuerza la candidatura de la capital para acoger la final mundialista.
La organización del Mundial 2030, que se disputará en España, Portugal y Marruecos, aún no ha confirmado las sedes de los partidos ni la ubicación de la final. Se espera que la FIFA tome una decisión en los próximos meses, tras evaluar las infraestructuras, la capacidad hotelera y la seguridad de las ciudades candidatas.
En Madrid, tanto el Santiago Bernabéu como el Riyadh Air Metropolitano cumplen con los requisitos de la FIFA para albergar una final. El primero, con capacidad para más de 80.000 espectadores, y el segundo, con cerca de 70.000, han sido escenario de grandes citas futbolísticas, como finales de la Champions League y partidos de la selección española.
La vicealcaldesa concluyó su intervención reiterando su deseo de que Madrid sea la sede elegida y confiando en que la ciudad esté a la altura del evento. "Creo que sería bueno para la ciudad y para el fútbol español", sentenció.

