La Audiencia Provincial de Madrid sienta en el banquillo a B.M.B., acusado de participar en una reyerta en 2015 en Villaverde que acabó con un hombre muerto a cuchilladas. La Fiscalía pide 19 años de cárcel y una indemnización de 115.000 euros para la viuda.
El acusado, de origen dominicano y 21 años cuando ocurrieron los hechos, se enfrenta a una petición de 19 años de prisión por un delito de homicidio y dos de lesiones. La vista oral comenzará el próximo martes en la Audiencia Provincial de Madrid, casi una década después de que la víctima, M.A.T., perdiera la vida desangrado en la calle Benita López del distrito de Villaverde.
Una reyerta que acabó en tragedia
Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, todo comenzó hacia las 4:00 de la madrugada del 8 de agosto de 2015, cuando dos grupos se enzarzaron en una discusión en la vía pública. Tras un primer enfrentamiento, los contendientes se separaron, pero el procesado y sus acompañantes persiguieron al grupo contrario hasta el número 29 de la citada calle.
Allí, según relata la Fiscalía, arremetieron con cuchillos contra M.A.T. y los hermanos E. y R. H. M. El acusado propinó a la víctima una puñalada en el cuello que le provocó una hemorragia masiva, causándole la muerte en pocos minutos. Los dos hermanos también resultaron apuñalados en cabeza, tórax, abdomen y glúteos, y precisaron intervenciones quirúrgicas y largos meses de rehabilitación.
Una década para sentar al acusado en el banquillo
El procesado, identificado como B.M.B., permaneció en libertad durante casi diez años hasta que, el 26 de junio de 2025, ingresó en prisión provisional. La demora en la instrucción ha sido notable, aunque fuentes judiciales no precisan las causas. Por estos mismos hechos ya fueron condenados otros participantes en el ataque, según consta en el escrito de acusación.
La Fiscalía solicita que, además de la pena de cárcel, el acusado indemnice a la viuda de la víctima con 115.000 euros, así como con 12.500 euros a R.H.M. y 7.700 euros a su hermano E., por los días de tratamiento y las secuelas sufridas.
Un juicio que llega con retraso pero con consecuencias
El caso, que conmocionó al barrio de Villaverde en el verano de 2015, vuelve a la actualidad judicial. Para los vecinos de la zona, este juicio supone un cierre a una década de espera.
“Ha sido un proceso largo, pero confiamos en que la justicia actúe”, señalan fuentes cercanas a la familia de la víctima.El juicio está señalado para el próximo martes en la Audiencia Provincial de Madrid, donde se espera que declaren testigos y peritos.
El distrito de Villaverde, uno de los más poblados de la capital, ha sido escenario de varios sucesos violentos en los últimos años. Este caso, no obstante, destaca por el tiempo transcurrido hasta la celebración del juicio, que pone de manifiesto las demoras en la administración de justicia. Para los madrileños, la noticia recuerda la importancia de la seguridad en los barrios y la necesidad de que los procesos judiciales sean ágiles.

