El club blanco prioriza las salidas tras cerrar varios fichajes. Jugadores como Tchouaméni, Camavinga o Vinicius podrían abandonar la entidad este verano.
El Real Madrid se enfrenta a un verano de movimientos en el mercado de fichajes que va más allá de las incorporaciones. Tras cerrar operaciones como la de Marc Cucurella y tener encarrilados los traspasos de Diomandé y Rodri, la directiva blanca ha puesto el foco en la necesaria operación salida. En un escenario ideal, el club prefiere alternar compras y ventas para no transmitir una imagen de necesidad, pero la prioridad se ha centrado en las contrataciones para que sirvan también de guía a los descartes.
La situación afecta a todas las líneas del equipo. En defensa, la necesidad de incorporar un central sigue latente, pero para ello debe producirse la salida de Raúl Asencio. También se ha especulado con la marcha de Carreras, que tiene mercado en la Premier League. Sin embargo, es en el resto del campo donde se proyectan las grandes ventas que completarían el cambio generacional tras dos temporadas sin títulos.
Los movimientos alrededor de Tchouaméni y Camavinga son significativos. El primero habría renovado hasta 2031, pero no le faltan pretendientes en el mercado inglés. Su compatriota, en cambio, está abocado a salir antes o después tras una mala temporada. Las cantidades que se manejan, por encima de los 70 millones de euros, reflejan la inflación de un mercado en el que el Real Madrid no suele ejercer como vendedor.
Vinicius es otro de los nombres propios. El brasileño ha entrado en su último año de contrato sin haber renovado, lo que ha despertado el interés de clubes como el Arsenal, según 'The Athletic'. El Manchester United también aparece en la lista de posibles destinos, un club con el que el Real Madrid ya ha hecho negocios en el pasado con salidas como las de Di María, Casemiro y Varane.
Mastantuono y Gonzalo son otros jugadores que podrían salir. El caso de Endrick presenta sus propias particularidades: el brasileño no estaría dispuesto a disputar otra temporada como cedido, aunque los movimientos en ataque dibujan para él una situación de bloqueo. La gestión de las suplencias será uno de los grandes retos de Mourinho, que espera contar con perfiles de 'jugador número 12' como Brahim, aunque se trata de un rol difícil de sostener en el tiempo.
El mercado de fichajes cierra el martes 1 de septiembre, por lo que queda por delante más de un mes intenso. La directiva blanca trabaja para equilibrar la plantilla y aligerar la masa salarial, mientras los aficionados del Real Madrid siguen atentos a los movimientos que definirán el proyecto de la próxima temporada.

