El técnico portugués ha dado el visto bueno a las cinco incorporaciones del verano, incluyendo a Bernardo Silva y Yan Diomande, y tendrá libertad total para decidir las salidas.
José Mourinho ha asumido el control absoluto de la configuración de la plantilla del Real Madrid para la temporada 2026-2027. El técnico portugués, que inició su segunda etapa en el club el pasado mes de junio, ha contado con plena confianza de la directiva para decidir tanto las llegadas como las salidas. Todas las operaciones realizadas hasta la fecha en Valdebebas han contado con su beneplácito, según fuentes internas de la entidad blanca.
El primer movimiento significativo fue el fichaje de Bernardo Silva. El internacional portugués tenía prácticamente cerrado su traspaso al Atlético de Madrid, pero la intervención directa de Mourinho logró dar la vuelta a la situación y convencer a su compatriota para que firmara por el Real Madrid. La operación se cerró en cuestión de días, sorprendiendo al entorno rojiblanco.
En defensa, el club ha incorporado a tres futbolistas para apuntalar la zaga: Marc Cucurella, Denzel Dumfries e Ibrahima Konaté. Cucurella fue el primero en llegar, nada más comenzar el Mundial, mientras que Dumfries y Konaté se cerraron durante la campaña electoral. Todas estas incorporaciones recibieron el visto bueno de Mourinho antes de formalizarse.
La última operación en cerrarse fue la de Yan Diomande, un joven defensa marfileño que estaba a punto de firmar por el PSG. El domingo, el Real Madrid irrumpió en la negociación y, gracias a la colaboración del jefe de ojeadores Juni Calafat y del propio Mourinho, logró convencer al jugador para que cambiara de destino. El técnico portugués ya había seguido a Diomande durante el Mundial y dio su aprobación para la operación relámpago.
La confianza depositada por la presidencia en Mourinho es total. Desde la cúpula del club se considera que el portugués es la mejor vía para devolver la grandeza al Real Madrid, como ya sucedió en su primera etapa, cuando devolvió el gen competitivo al equipo en Europa. Tras dos años sin títulos importantes, se pretende que Mourinho convierta a un grupo de estrellas en un equipo ganador.
El técnico también tendrá un papel determinante en la operación salida. Ya se han producido dos bajas confirmadas: Dani Ceballos y Fran García, que han abandonado el club tras contar con el visto bueno del entrenador. Mourinho decidirá con quién cuenta y con quién no de cara a la próxima temporada, y se espera que pueda haber más movimientos en las próximas semanas.
De esta manera, el Real Madrid 2026-2027 será un equipo de autor, con el sello de Mourinho no solo en la idea de juego y el carácter que quiere imprimir, sino también en la configuración de la plantilla. El luso ha iniciado esta segunda etapa como un hombre de la casa, con libertad absoluta para construir su equipo, y todas las decisiones que se han tomado este verano han contado con su aval.
Para los aficionados del Real Madrid, esta apuesta por Mourinho supone recuperar la figura de un entrenador con poder real sobre la plantilla, algo que no se veía desde la etapa de Zinedine Zidane. La directiva confía en que esta fórmula devuelva al club a la senda de los títulos, algo que no logra desde la temporada 2023-2024.
El próximo reto de Mourinho será definir el once titular de cara a la pretemporada, que arrancará en las próximas semanas. Con los fichajes ya cerrados y las salidas en marcha, el técnico portugués tiene las herramientas para construir el equipo a su imagen y semejanza.

