El Ayuntamiento de Getafe ha reclamado a la Consejería de Educación la creación de un nuevo centro público de educación especial ante la saturación del Santiago Ramón y Cajal, que acoge a 161 alumnos pese a tener un aforo de 120.
El único colegio público de educación especial de Getafe, el Santiago Ramón y Cajal, está al límite de su capacidad. Con 161 alumnos matriculados frente a las 120 plazas para las que fue diseñado, el centro ha tenido que dividir aulas con tabiques para ganar espacio, una solución que las familias llevan años denunciando por su impacto en la calidad educativa.
Ante esta situación, la alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, ha trasladado personalmente a la consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, la petición de un segundo centro de educación especial en el municipio. La reunión de trabajo, según fuentes municipales, sirvió para exponer la «saturación» del único recurso existente y la necesidad de una respuesta a corto plazo.
El Ayuntamiento sostiene que la continua ampliación del espacio del Santiago Ramón y Cajal mediante tabiques ha reducido el tamaño de las aulas, lo que perjudica la atención individualizada que requieren los alumnos con necesidades educativas especiales. Las familias vienen reclamando desde hace años una solución estructural que no pase por parches temporales.
«Es un modelo muy positivo para la inclusión, pero el rango de edades y los recursos son muy diferentes, por lo que son insuficientes y no excluyen la necesidad de contar con un segundo centro especializado en Getafe», ha afirmado Hernández, según recoge el Consistorio.
El Gobierno local también ha solicitado más inversión y profesionales para las aulas específicas de los centros ordinarios, como las de los colegios Ortiz Echagüe y Santa Margarita. A su juicio, estas aulas no se están fomentando lo suficiente como alternativa real para las familias, lo que agrava la presión sobre el centro especializado.
Getafe recuerda que fue pionero en firmar un convenio de 100.000 euros con APANID para reforzar la atención temprana, pero considera que la demanda actual exige medidas de mayor calado. La alcaldesa ha subrayado que la atención temprana es clave para detectar necesidades y derivar a los alumnos al recurso más adecuado, ya sea un aula específica en un centro ordinario o un colegio de educación especial.
La demanda de plazas de educación especial ha crecido en los últimos años en buena parte de los municipios de la Comunidad de Madrid, en paralelo al aumento de diagnósticos en edades tempranas. Esta tendencia ha convertido la ampliación de estos centros en una reivindicación habitual de los ayuntamientos ante la Consejería de Educación, que debe decidir sobre la creación de nuevas infraestructuras.
El Ayuntamiento de Getafe espera ahora una respuesta formal de la Comunidad de Madrid. Mientras tanto, el Santiago Ramón y Cajal continúa funcionando con una ratio muy superior a la recomendada, y las familias confían en que la reunión entre Hernández y Zarzalejo sirva para desbloquear una solución que lleva años en el aire.
La petición de un segundo centro se suma a otras demandas educativas del municipio, como la mejora de los recursos en los institutos y la reducción de las ratios en las aulas ordinarias. Getafe, con más de 180.000 habitantes, es uno de los municipios más poblados de la región y cuenta con una red de centros educativos que, según el Consistorio, necesita una actualización urgente para atender la diversidad del alumnado.

