Adif ha presentado 409 denuncias por robo de cable en el primer semestre de 2026, una cifra que casi iguala las de todo 2025. La Comunidad de Madrid concentra el 9,4% de los incidentes desde 2018, lo que la sitúa como la cuarta región con más sustracciones.
El robo de cable ferroviario se ha convertido en un quebradero de cabeza para los viajeros de la Comunidad de Madrid. Según los datos de Adif, la región acumula el 9,4% de las denuncias presentadas desde 2018, lo que la sitúa como la cuarta comunidad autónoma con más incidencias de este tipo, solo por detrás de Cataluña, Aragón y Andalucía.
Una oleada que no cesa
En el primer semestre de 2026, Adif ha denunciado 409 robos de cable en toda la red ferroviaria española, una cifra que prácticamente iguala las 345 denuncias de todo 2024 y se acerca al récord de 2025. La tendencia al alza es evidente: tras un mínimo de 121 denuncias en 2020, el número ha ido creciendo hasta superar las 400 en solo seis meses.
En Madrid, los robos afectan a tramos clave de la red de Cercanías y a líneas de alta velocidad, según fuentes de Adif. La sustracción de cable de cobre, fundamental para los sistemas de electrificación y señalización, provoca retrasos y cortes de servicio que sufren a diario miles de usuarios.
"La reposición del material robado requiere cortar la circulación de forma parcial o total, lo que genera graves molestias a los viajeros", explican desde Adif.
Endurecimiento de penas en marcha
Ante esta situación, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha anunciado una propuesta para reformar el artículo 240 del Código Penal y endurecer las penas por robo de cable ferroviario. La iniciativa busca adecuar las sanciones a la gravedad de unos delitos que afectan a una infraestructura estratégica y a un servicio público esencial.
En Madrid, los robos se concentran en zonas de la periferia y en tramos de la red de Cercanías, donde el cableado es más accesible. Adif ha reforzado la vigilancia en los puntos con mayor incidencia, pero los ladrones actúan con rapidez, a menudo de madrugada y en lugares apartados.
Consecuencias para el viajero
Para el usuario de Cercanías, el robo de cable se traduce en retrasos imprevistos y cancelaciones de última hora. En lo que va de año, varias líneas han sufrido interrupciones por este motivo, especialmente en la zona sur y este de la Comunidad de Madrid. Adif recuerda que la reposición del material puede llevar horas, e incluso días si el daño es grave.
La compañía mantiene una coordinación estrecha con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para perseguir estos delitos. Sin embargo, la reincidencia es alta: muchos de los robos se producen en los mismos puntos, lo que obliga a reponer el cable una y otra vez.
Para el viajero madrileño, la recomendación es consultar el estado de la red antes de salir de casa y estar atento a los avisos de Renfe. La próxima vez que el tren se pare en medio del trayecto, quizá la culpa sea de un ladrón de cable.
¿Por qué se roba el cable de las vías del tren?
El cable de cobre tiene un alto valor en el mercado del reciclaje, lo que lo convierte en un objetivo para los ladrones.
¿Qué hago si mi tren se retrasa por un robo de cable?
Renfe suele informar a través de megafonía y la app. Puedes solicitar un justificante de retraso en taquilla o en la web.
¿Cómo afecta el robo de cable a la seguridad del tren?
El robo de cable de señalización o electrificación puede obligar a cortar la circulación para evitar accidentes, garantizando la seguridad de los viajeros.

