El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha señalado este miércoles que las próximas 12 horas serán clave para controlar los grandes incendios forestales que afectan a Madrid y Ávila. La evolución es favorable, pero la nueva ola de calor y el viento mantienen la alerta.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha visitado esta mañana el puesto de mando avanzado de Navalcarnero, en la Comunidad de Madrid, para supervisar la evolución de los incendios forestales que desde hace días asolan el centro de España. En una declaración institucional, el jefe del Ejecutivo ha señalado que las próximas 12 horas serán "decisivas" para lograr el control definitivo de las llamas.
Sánchez ha calificado de "extraordinario" el trabajo de los servicios de emergencia y ha afirmado que la evolución de los incendios "continúa siendo favorable", aunque ha pedido "máxima prudencia, máxima cautela y todas las prevenciones posibles". El Gobierno ha asumido la dirección de las operaciones en las provincias de Madrid, Ávila y Toledo, donde se ha decretado la emergencia nacional.
Según los datos facilitados por el presidente, más de 85.000 hectáreas han resultado calcinadas en el centro de España. Solo en Ávila, el fuego ha arrasado más de 50.000 hectáreas, con un perímetro de 180 kilómetros, lo que lo convierte en el peor incendio de la historia de España. En la Comunidad de Madrid, las llamas también han afectado a varias zonas, aunque no se han precisado las hectáreas quemadas en la región.
"Ahora mismo se está en una tarea de contención del incendio, entre otras cosas para evitar que pueda haber cualquier reinicio de incendios en zonas que pensábamos ya estaba consolidado o estable la situación", ha precisado Sánchez.
El presidente ha advertido de que el viento, con rachas previstas de entre 30 y 35 kilómetros por hora, y las temperaturas elevadas por una nueva ola de calor son factores que preocupan a los equipos de extinción. Estas condiciones meteorológicas podrían complicar las labores en las próximas horas.
En el conjunto de España, Sánchez ha recordado que diez incendios continúan activos, con distinta intensidad y dimensiones. Entre ellos, destaca el de la provincia de Castellón, que sigue fuera de control y ha quemado ya 9.300 hectáreas, con un perímetro de 81 kilómetros. Más de 1.200 profesionales trabajan contra este fuego, y se espera la incorporación de más de 30 medios aéreos durante el día. Las condiciones atmosféricas y el relieve montañoso dificultan las tareas, y 10.000 residentes permanecen desalojados por seguridad.
Para los vecinos de la Comunidad de Madrid, la situación sigue siendo de máxima alerta. Aunque la evolución es favorable, las autoridades recomiendan mantener la precaución y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia. Los municipios más cercanos a las zonas afectadas, como Navalcarnero, han sido puntos clave en la coordinación de los medios de extinción.
La nueva ola de calor que azota la península eleva el riesgo de reproducciones, por lo que los equipos trabajan contrarreloj para consolidar las zonas ya controladas. Sánchez ha insistido en que "la evolución continúa siendo favorable", pero ha pedido no bajar la guardia.
Las próximas horas serán determinantes para saber si el fuego puede darse por controlado o si, por el contrario, las condiciones meteorológicas adversas provocan un nuevo repunte de las llamas. Mientras tanto, los servicios de emergencia continúan desplegados en el terreno, con el objetivo de proteger a la población y minimizar los daños ambientales.

