La influencer Melyssa Pinto encuentra en Santa Cristina d'Aro (Baix Empordà) su búnker emocional, un pueblo entre montañas y calas secretas donde recarga energías lejos de los focos.
Santa Cristina d'Aro, un municipio del Baix Empordà, es el lugar al que Melyssa Pinto vuelve siempre que necesita desconectar. La influencer, conocida por su estilo de vida nómada entre Madrid y la Costa Brava, mantiene una conexión profunda con este rincón gerundense donde creció. No es un destino de postal masificado; es un enclave de discreción y naturaleza que la propia Melyssa describe como su santuario.
El pueblo se sitúa entre las montañas de las Gavarres y el macizo de la Ardenya, a menos de diez minutos en coche de calas de aguas cristalinas. Esta dualidad entre montaña y mar es lo que hace único a Santa Cristina. Aquí, Melyssa puede pasear por el Carrilet, una antigua vía de tren reconvertida en ruta verde que atraviesa el valle sin ruido de motores. Es su ritual sagrado, su manera de reconectar con la naturaleza.
Los rincones de infancia: la Cova d'en Daina y Romanyà de la Selva
Para entender la relación de Melyssa con su tierra hay que visitar Romanyà de la Selva, un núcleo perteneciente al municipio que parece sacado de otra época. Allí vivió sus últimos años la escritora Mercè Rodoreda, buscando la misma paz que ahora busca la influencer. Cerca se alza el Dolmen de la Cova d'en Daina, uno de los monumentos megalíticos más importantes de Cataluña. Melyssa ha crecido rodeada de esta energía ancestral, un paisaje de rocas y leyendas que explica su profunda espiritualidad.
La clave de Santa Cristina es su dualidad: tiene la fuerza de la montaña gerundense y la brisa de las mejores calas de Europa a menos de diez minutos.
Pasear por este entorno es entender la estética orgánica que Melyssa proyecta en sus redes. No hay filtros que superen la luz dorada que cae sobre los alcornoques al atardecer. Es el escenario perfecto para una vida que, aunque hoy sea pública, empezó en la más absoluta tranquilidad rural.
Gastronomía de 'mar i muntanya': los sabores que echa de menos en Madrid
Si hay algo que Melyssa echa de menos en la capital es la mesa de su casa. La gastronomía de Santa Cristina d'Aro es una oda al producto de proximidad. Aquí impera el concepto de 'mar i muntanya', platos que combinan lo mejor de la lonja con los tesoros de la tierra. Los guisos de jabalí con setas de las Gavarres o un arroz a la cazuela con gambas de la costa son los culpables de que la influencer siempre tenga un motivo para volver. (Atención: la campaña de la seta en otoño es el secreto mejor guardado de los locales).
Melyssa frecuenta restaurantes familiares donde los dueños la llaman por su nombre y donde puede disfrutar de unas anchoas de L'Escala o unos fesolets sin que nadie le pida un selfie. Es esa normalidad la que recarga sus baterías.
Calas secretas: el refugio azul de la 'it-girl'
Aunque el núcleo del pueblo es interior, Santa Cristina tiene una 'salida secreta' al mar. Hablamos de rincones como Cala Canyet o la Platja del Senyor Ramon. Son calas de difícil acceso, protegidas por acantilados verticales que parecen muros naturales contra el turismo de masas. Es en estas aguas cristalinas donde Melyssa se siente libre. Lejos de las playas de Platja d'Aro, mucho más concurridas, estas calas son su santuario de verano. Un lugar donde el azul del cielo se funde con el turquesa del agua y el único ruido es el de las cigarras.
Este entorno ha sido el telón de fondo de muchos de sus momentos más íntimos, incluyendo sus recientes escapadas con Mario Casas. Santa Cristina ofrece ese búnker de anonimato que una pareja de su calibre necesita para respirar.
Un plan práctico para el visitante
Para quien quiera conocer el Santa Cristina de Melyssa, la mejor época es otoño, cuando los bosques se tiñen de ocres y las setas son protagonistas. Se puede recorrer el Carrilet en bicicleta o a pie, y después perderse por las calas del litoral. La influencer recomienda reservar mesa con antelación en los restaurantes locales, porque el boca a boca los llena rápido. Y, por supuesto, guardar el secreto.
¿Dónde está Santa Cristina d'Aro?
Santa Cristina d'Aro es un municipio del Baix Empordà, en la provincia de Girona, a unos 10 minutos en coche de las playas de la Costa Brava.
¿Qué hacer en Santa Cristina d'Aro?
Puedes recorrer la ruta verde del Carrilet, visitar el Dolmen de la Cova d'en Daina, explorar Romanyà de la Selva y disfrutar de calas como Cala Canyet o Platja del Senyor Ramon.
¿Cuándo es la mejor época para visitar Santa Cristina d'Aro?
El otoño es ideal por la campaña de setas y los colores del bosque, aunque el verano permite disfrutar de las calas con menos aglomeraciones que en otras zonas.

