El Ayuntamiento de Fuenlabrada ha extendido a la mayoría de los colegios públicos el programa 'Cuidamos la Escuela', que cambia el horario del personal de limpieza para que trabaje por las mañanas y se integre en la vida escolar.
El Ayuntamiento de Fuenlabrada ha dado un paso más en su apuesta por la convivencia escolar con la extensión del programa 'Cuidamos la Escuela' a la mayoría de los colegios públicos de la ciudad. La iniciativa, impulsada por la Concejalía de Educación, busca mejorar el mantenimiento de los centros y, al mismo tiempo, implicar a toda la comunidad educativa en el cuidado de los espacios comunes.
La clave del proyecto, según explica la concejala de Educación, Ana Pérez, es el cambio de horario del personal de limpieza, que ahora trabaja durante las mañanas, en lugar de solo por las tardes. Así, el equipo de limpieza convive con el alumnado y el profesorado, y su labor se vuelve visible y valorada.
“Se trata de un programa pionero que no pone el foco solo en la limpieza, sino que tiene un componente educativo y de convivencia muy importante”, destaca Pérez. La presencia del personal de limpieza en horario lectivo permite que las aulas, los baños y las zonas comunes se limpien mientras se usan, lo que convierte esta tarea en una herramienta educativa directa.
El objetivo es que los niños y niñas tomen conciencia del cuidado de los espacios compartidos, participen en el orden y la limpieza del centro y desarrollen habilidades de convivencia y respeto. Familias, profesorado y alumnado se implican así en un proyecto que va más allá de la mera higiene.
El programa se puso en marcha hace dos años en algunos centros y, tras los buenos resultados, se ha ampliado este curso a la mayoría de los colegios públicos de Fuenlabrada. La previsión es que el próximo curso llegue a todos los centros públicos de educación infantil y primaria de la localidad.
Tanto el personal de limpieza como el resto de la comunidad educativa reconocen los beneficios de la iniciativa, que mejora el estado de los espacios y favorece la convivencia en los centros. La medida, además, dignifica un trabajo esencial que ahora es visto como parte del proceso educativo.

