El técnico portugués, que arrancó la pretemporada el 13 de julio, ha dirigido este viernes un partido de entrenamiento contra el Alcorcón de Primera RFEF en la Ciudad Deportiva de Valdebebas, en su primer contacto con la prensa desde su regreso.
El regreso de José Mourinho al banquillo del Real Madrid avanza en un silencio casi absoluto. El técnico portugués dirigió este viernes su primer partido amistoso de la pretemporada, un partidillo de entrenamiento contra el Alcorcón de Primera RFEF en la Ciudad Deportiva de Valdebebas, y lo hizo sin rueda de prensa ni acto oficial de presentación. El club abrió las puertas a los medios durante un breve espacio de tiempo, pero el técnico no compareció ante los micrófonos.
Mourinho lleva ya dos semanas trabajando en Valdebebas en un perfil bajo inusual para él. El Mundial de selecciones, que ha copado la atención mediática y ha dejado al Madrid con una plantilla muy reducida, ha contribuido a que su vuelta pase desapercibida. Ni siquiera se ha celebrado la puesta de largo oficial que se esperaba la semana pasada; fuentes del club apuntan a que fue el propio entrenador quien pidió retrasarla.
El motivo de ese retraso tiene que ver con el estreno de su documental en Netflix, previsto para el 11 de agosto. Se especula con que Mourinho no se sentará ante un micrófono hasta el 21 de agosto, víspera del debut liguero del Real Madrid en Cornellà-El Prat frente al Espanyol. Hasta entonces, solo se ha pronunciado a través de los canales oficiales del club, sin dejar titulares reseñables.
La plantilla que tiene Mourinho a su disposición es aún muy reducida debido al Mundial. De los ocho jugadores del primer equipo que arrancaron la pretemporada el 13 de julio (Lunin, Trent, Huijsen, Asencio, Carreras, Camavinga, Mastantuono y Gonzalo), se han incorporado esta semana Arda Güler y Fede Valverde, ambos eliminados en la primera fase del torneo, y el canterano Thiago Pitarch, tras ganar el Europeo sub-19 con España. Aún faltan los internacionales que disputan las rondas finales, así como los lesionados Militao, Rodrygo y Mendy.
La falta de efectivos ha obligado al Real Madrid a renunciar a la tradicional gira veraniega. Toda la preparación se está realizando en Valdebebas, con tres amistosos confirmados: frente a la Fiorentina en Austria el 1 de agosto, contra el Ferencváros en Budapest el 8 de agosto y el Trofeo Teresa Herrera ante el Deportivo en Riazor el 12 de agosto. El partidillo de este viernes ante el Alcorcón ha servido como primer test real, aunque a puerta casi cerrada.
El hermetismo en torno a Mourinho contrasta con el estruendo que históricamente ha generado su figura. El portugués regresa al Real Madrid once años después de su salida en 2013, con la misión de devolver al equipo a la élite del fútbol europeo tras una temporada sin títulos. Su primer gran reto será gestionar la vuelta de los internacionales y engrasar un equipo que, salvo los fichajes de Trent Alexander-Arnold y el joven Mastantuono, mantiene el bloque de la temporada pasada.
Para el aficionado madridista, la espera se hace larga. La primera oportunidad de ver a Mourinho en acción real será el 1 de agosto ante la Fiorentina, aunque el técnico podría no comparecer en público hasta el debut liguero. Hasta entonces, el silencio en Valdebebas solo se rompe con el ruido de los balones y las órdenes del portugués, que ya prepara en la sombra lo que promete ser una temporada intensa.

