Celso Galván abandona la jefatura de la Comisaría de Policía Nacional de Pozuelo de Alarcón tras apenas seis meses en el puesto. Regresa al Congreso de los Diputados, donde ya había trabajado anteriormente.
La Comisaría de Policía Nacional de Pozuelo de Alarcón se queda sin jefe. Celso Galván, que tomó posesión el pasado 29 de enero de 2026, dejará el cargo en los próximos días para regresar al Congreso de los Diputados, donde asumirá la responsabilidad como comisario, según han confirmado fuentes conocedoras de la operación.
El movimiento supone un nuevo relevo en la dirección de la comisaría pozuelera, que ya había cambiado de mando hace apenas medio año. Galván sustituyó entonces al comisario José Manuel Valle, y ahora es él quien se marcha para cubrir la vacante dejada por la jubilación de la comisaria que dirigía la seguridad de la Cámara Baja.
Su experiencia en el Congreso fue, de hecho, uno de los aspectos más destacados durante su toma de posesión en Pozuelo, donde se subrayó su trayectoria en puestos de alta responsabilidad dentro de la Policía Nacional. Ahora, ese bagaje le ha valido para regresar a su anterior destino.
Aunque su paso por Pozuelo ha sido breve, ha coincidido con meses de notable actividad policial. Durante este periodo, la Policía Nacional ha participado en algunos de los dispositivos más relevantes del municipio, entre ellos la coordinación del operativo de seguridad durante las Fiestas del Carmen, la atención a la emergencia provocada por los incendios forestales del oeste de la Comunidad de Madrid —en la que colaboró junto a Policía Municipal, SEAPA y Protección Civil para la acogida de evacuados en el pabellón Daniela Kaiser— y diversas investigaciones policiales.
Una de las más destacadas fue la reciente detención del presunto autor de una serie de actos vandálicos contra vehículos estacionados en la calle Hermanos Fernández Carvajal. Esa investigación permitió esclarecer varios delitos de daños y poner fin a una situación que había generado una importante alarma entre los vecinos.
Asimismo, hace apenas unos días, Galván asistió al acto de toma de posesión de Félix Castillo Hernández como nuevo comisario jefe de la Policía Municipal de Pozuelo. Ese gesto escenificó la coordinación entre ambos cuerpos de seguridad en un momento en el que el Ayuntamiento continúa reforzando los recursos destinados a mantener los bajos índices de criminalidad del municipio.
Por el momento, no ha trascendido quién será el responsable que asumirá la jefatura de la Comisaría de Policía Nacional de Pozuelo de Alarcón tras la marcha de Celso Galván ni la fecha oficial en la que se producirá el relevo. La salida del comisario obligará a un nuevo nombramiento apenas medio año después de su llegada, abriendo una nueva etapa al frente de una de las comisarías con mejores indicadores de seguridad de la Comunidad de Madrid.
Para los vecinos de Pozuelo, este cambio supone una nueva incertidumbre sobre la continuidad en la dirección policial, aunque desde el cuerpo se asegura que los servicios y la coordinación con otros cuerpos de seguridad seguirán funcionando con normalidad. Mientras tanto, la comisaría queda a la espera de un nuevo jefe que deberá ser designado en las próximas semanas.

