El pívot caboverdiano ya está completamente recuperado de la lesión en el ligamento lateral interno de la rodilla izquierda que le impidió disputar el final de la pasada campaña y la Final Four de la Euroliga.
El Real Madrid de baloncesto ha recibido una excelente noticia de cara a la próxima temporada: Edy Tavares ya está completamente recuperado de la lesión en el ligamento lateral interno de la rodilla izquierda que sufrió el pasado 30 de abril, en el primer partido del playoff de la Euroliga ante el Hapoel Tel Aviv. El pívot, de 2,21 metros, ha superado todas las fases de la rehabilitación y se incorporará con normalidad a la pretemporada que dirigirá Pedro Martínez, el nuevo entrenador blanco.
La lesión de Tavares, que le mantuvo inmovilizado durante semanas, fue un duro golpe para el equipo, que perdió a su jugador más determinante en el tramo decisivo del curso. Sin embargo, el caboverdiano trabajó a destajo en el gimnasio para recuperar la musculatura perdida y, posteriormente, realizó carrera en las afueras de Valdebebas. En julio ya volvió a pisar la pista de entrenamiento, y ahora disfruta de unos días de descanso antes de afrontar el nuevo reto.
Una década de dominio en Europa
La décima temporada de Tavares en el Real Madrid se presenta crucial. Desde su llegada en noviembre de 2017, el pívot se ha convertido en uno de los jugadores más dominantes del continente, erigiéndose como un muro defensivo y un referente en ataque bajo los aros. Con Pablo Laso, Chus Mateo y Sergio Scariolo como entrenadores, Tavares fue pieza clave en los éxitos del club, que incluyen varias Ligas ACB y Euroligas.
Ahora, con la llegada de Pedro Martínez al banquillo, se abre una nueva etapa. Martínez, que ya dirigió a Tavares en el Gran Canaria y le hizo debutar en la ACB un 6 de enero de 2013, conoce bien al jugador. Sin embargo, el estilo del nuevo técnico, basado en un juego rápido y posesiones cortas, contrasta con el baloncesto pausado que mejor se adapta al pívot. La incógnita es cómo encajará Tavares en ese esquema o si el entrenador modificará su filosofía para aprovechar al gigante.
Soy un tronco si no acabo sacando algo bueno de este chico
Esa frase, pronunciada por Pedro Martínez en 2013 cuando ambos coincidían en el Gran Canaria, refleja la confianza que el técnico siempre ha tenido en el potencial de Tavares. Más de una década después, se reencuentran en un contexto muy distinto: ahora el pívot es una estrella consolidada, pero con la necesidad de adaptarse a un nuevo sistema.
Un 'fichaje' de lujo para el Madrid
Mientras el club peina el mercado en busca de refuerzos y gestiona posibles salidas, la recuperación de Tavares supone un 'fichaje' de primer nivel sin coste alguno. El pívot, de 34 años, afronta esta temporada con la motivación de demostrar que sigue siendo el jugador determinante de siempre, a pesar de la primera lesión importante de su carrera como madridista. Para la afición blanca, verle de nuevo sobre la pista será un alivio, ya que su ausencia se notó especialmente en la Final Four, donde el equipo no logró el título.
El calendario de pretemporada aún no se ha confirmado, pero se espera que Tavares esté disponible para los primeros amistosos. Su presencia será clave para que el nuevo proyecto de Pedro Martínez arranque con garantías, tanto en la Liga ACB como en la Euroliga, donde el Madrid aspira a recuperar el trono europeo.

