Tras la fiesta en Cibeles, los jugadores de la Selección Española pasaron por los micrófonos de 'El Partidazo de COPE' y dejaron perlas como el 'nuevo bebé' de Cucurella o el 'no me acuerdo' de Ferran Torres.
Marc Cucurella portaba la Copa del Mundo bajo el brazo como si fuera un recién nacido. “Aquí, al nuestro nuevo bebé”, bromeó el defensa ante los micrófonos de 'El Partidazo de COPE' justo después de la espectacular celebración en la plaza de Cibeles de Madrid. Los 26 héroes que consiguieron la segunda estrella para España atendieron a los comunicadores Ángel García y Arancha Rodríguez antes de subirse al autobús.
Euforia desatada entre los campeones
Álex Grimaldo confesó que todavía no había asimilado la victoria:
“Creo que no lo he asimilado aún, porque es algo que pasa de repente y es increíble, es algo histórico”.Ferran Torres, autor del gol que dio el título a España, fue preguntado por su tanto y respondió entre risas: “no me acuerdo”.
La euforia era la tónica general. Fabián Ruiz aseguró que la celebración “de locos” ha superado incluso a la de la Eurocopa y advirtió en tono de broma:
“Ya es multa el que se recoja el primero”.Otros, como Eric García, dejaron claro que la noche solo acababa de empezar:
“La fiesta aún no ha acabado, aún”.Y puso la mira en el siguiente reto: “La Champions”.
Un trofeo para todo un país
Los jugadores también tuvieron muy presentes a los millones de aficionados que les apoyaron. Dani Olmo reflexionó:
“Mucha felicidad, la felicidad de un país, ¿no? Podemos hacer feliz a mucha gente”.Una idea que compartió Mikel Merino, uno de los últimos en abandonar la fiesta por pararse a firmar autógrafos:
“Esto lo hemos ganado nosotros, pero es para ellos”.
David Raya calificó el momento como “un sueño hecho realidad”, mientras que Borja Iglesias, que ejerció de DJ durante la rúa, y Víctor Muñoz también mostraron su alegría. El director técnico, Aytor, resumió el sentir del grupo al calificar de “increíble” la experiencia de 52 días de convivencia y agradeció el apoyo de la afición:
“Aunque estábamos muy lejos, lo sentíamos muy cerca, y esto es suyo”.
La celebración en Cibeles congregó a miles de aficionados que abarrotaron el centro de Madrid para vitorear a los campeones del mundo. El autobús descapotable recorrió las principales calles de la capital, con los jugadores cantando y bailando sin parar. Los vecinos de la Comunidad de Madrid disfrutaron de una jornada histórica que quedará grabada en la memoria colectiva.
Para los que se lo perdieron, la resaca de la fiesta continúa en redes sociales, donde los jugadores comparten vídeos y fotos del evento. La Selección Española regresa a sus clubes tras una concentración de 52 días, pero la huella del Mundial ya es imborrable. El próximo gran reto, como apuntó Eric García, será la Champions League, aunque por ahora toca saborear el triunfo.

