El Papa León XIV ha autorizado la beatificación de Ignacio Aláez Vaquero y diez compañeros, nueve seminaristas, un sacerdote y un laico, asesinados entre 1936 y 1937 en Madrid. La ceremonia será el 28 de noviembre en la Catedral de la Almudena.
La Catedral de Santa María la Real de la Almudena acogerá el próximo 28 de noviembre la beatificación de once mártires de la persecución religiosa del siglo XX en España. La ceremonia estará presidida por el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, en representación del Papa León XIV.
El Vaticano dio luz verde a la beatificación el pasado 18 de diciembre de 2025, cuando el Santo Padre autorizó la promulgación de los decretos de martirio de Ignacio Aláez Vaquero y diez compañeros. Entre ellos se cuentan nueve seminaristas, un sacerdote diocesano –tío de uno de ellos– y un laico, padre de otro seminarista. Todos fueron asesinados entre 1936 y 1937 en el territorio de la diócesis de Madrid.
La causa de canonización se abrió en 2010 y cuatro años después pasó a la fase romana. Ahora, tras el decreto de martirio, la Iglesia reconoce oficialmente que estos once fieles dieron su vida por la fe.
Cuatro de los mártires tienen especial vinculación con la diócesis de Getafe, que abarca parte del sur de la Comunidad de Madrid. Se trata de Pablo Chomón Pardo, asesinado en Valdemoro; Miguel Talavera Sevilla, nacido en Boadilla del Monte; Ángel Trapero-Sánchez Real, natural de Navalcarnero; y Julio Pardo Pernía, que ejerció como capellán en Ciempozuelos. Para los vecinos de estos municipios, la beatificación supone un reconocimiento a su historia local y a la fe de quienes dieron su vida en la misma tierra que hoy habitan.
Los hechos se remontan al 18 de julio de 1936, cuando un grupo de seminaristas participaba en un retiro en el Seminario Conciliar de Madrid. Aquel sábado, mientras comían, un grupo de milicianos armados asaltó el edificio. El portero avisó a los ejercitantes, que lograron consumir las sagradas formas y huir por la puerta de la huerta vestidos de paisano. A partir de entonces, los 215 jóvenes seminaristas que había en el centro sufrieron la persecución: muchos fueron localizados gracias a los archivos del seminario, donde constaban sus direcciones, y ejecutados.
La mayoría de los mártires de esta causa murieron entre septiembre y noviembre de 1936. Una excepción fue Cástor Zarco, que fue llamado a filas y murió un año después, delatado como seminarista por un compañero.
La ceremonia del 28 de noviembre será un acto solemne abierto a los fieles que quieran rendir homenaje a estos once testigos de la fe. La Almudena, como sede de la archidiócesis de Madrid, acogerá a familiares, representantes eclesiásticos y devotos de toda la Comunidad de Madrid. Para los municipios del sur como Valdemoro, Boadilla, Navalcarnero y Ciempozuelos, la beatificación supone un motivo de orgullo y recuerdo de su pasado cristiano.
El cardenal Semeraro presidirá la eucaristía en nombre del Papa, quien ha querido mostrar así su cercanía a la Iglesia en España. La fecha elegida, 28 de noviembre, es un sábado, lo que facilitará la asistencia de fieles de toda la diócesis.
Con esta beatificación, la Iglesia eleva a los altares a once personas que, según el decreto vaticano, murieron “en odio a la fe”. Sus nombres se suman a la larga lista de mártires del siglo XX en España, que incluye a más de 4.000 sacerdotes y seminaristas diocesanos, 3.000 religiosos y decenas de miles de laicos.
Para los vecinos de la Comunidad de Madrid, especialmente los de los municipios vinculados a los nuevos beatos, la ceremonia será una oportunidad para conocer su historia y participar en un acontecimiento eclesial de primer orden. La organización del evento correrá a cargo de la archidiócesis de Madrid, que ya ha comenzado a preparar los detalles logísticos.

