El fuego que afecta a la Comunidad de Madrid desde hace días ha moderado su avance, pero continúa sin estabilizar. El foco más peligroso se encuentra al norte del pantano de San Juan, donde 300 bomberos combaten las llamas.
El incendio forestal que desde el pasado jueves azota la sierra oeste de la Comunidad de Madrid ha reducido su progresión en las últimas horas, pero sigue sin estar controlado. Según ha informado la Delegación del Gobierno en Madrid, el fuego mantiene tres frentes activos, el más virulento de ellos localizado al norte del pantano de San Juan, en el término municipal de Villa del Prado.
La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha advertido este lunes a través de sus redes sociales de que las llamas procedentes del incendio de Ávila han recrudecido la situación en esa zona. Allí, 300 bomberos trabajan sin descanso para lograr la estabilización del fuego, que castiga con especial dureza la comarca de la Sierra Oeste.
Ayuso ha destacado que la atención de los equipos de extinción se centra ahora en el rebrote registrado en Villa del Prado, y ha agradecido la labor de los efectivos desplegados en unas condiciones extremadamente difíciles. «No existen palabras para agradecer su trabajo», ha escrito la dirigente madrileña.
Las cifras oficiales reflejan la magnitud de una catástrofe que afecta a tres provincias. Hasta la tarde del domingo, los incendios de Madrid, Ávila y Toledo habían calcinado un total de 77.000 hectáreas: 50.000 en la provincia abulense, más de 25.000 dentro de la Comunidad de Madrid y más de 2.000 en territorio toledano.
El balance humano es igualmente grave. Cerca de 90.000 personas han sido evacuadas o confinadas en el conjunto de las tres provincias. De ellas, 55.000 corresponden a vecinos de la región madrileña que han tenido que abandonar sus hogares o permanecer confinados en sus viviendas por el avance de las llamas.
El corte de carreteras sigue siendo una de las principales consecuencias del incendio en la sierra oeste madrileña. Permanecen inaccesibles la M-501 y la M-512 en Navas del Rey; la M-507 y la M-540 en Villa del Prado; la M-510 en Valdemorillo; la M-533 en Zarzalejo; la M-537 y la M-539 en Robledo de Chavela; la M-541 en Pelayos de la Presa; y la M-548 en Cenicientos. Todas ellas están cortadas mientras los efectivos tratan de contener el fuego en la zona.
Tanto la Delegación del Gobierno como el Ejecutivo autonómico han reiterado su llamamiento a la población para que extreme la precaución. Aunque la situación ha mejorado ligeramente en las últimas horas, las autoridades insisten en que el incendio sigue sin estar bajo control y que la evolución de los frentes es imprevisible.
Los vecinos de los municipios afectados, especialmente en Villa del Prado, Navas del Rey, Robledo de Chavela y Valdemorillo, permanecen en alerta ante la posibilidad de nuevas órdenes de evacuación. Los equipos de emergencia continúan trabajando sobre el terreno para proteger las viviendas y las infraestructuras amenazadas por las llamas.
La Comunidad de Madrid ha desplegado el mayor operativo de su historia contra incendios forestales, con más de un millar de efectivos, entre bomberos, agentes forestales y personal de la Unidad Militar de Emergencias (UME). A pesar de los esfuerzos, las condiciones meteorológicas adversas, con altas temperaturas y viento, dificultan las tareas de extinción.
Las previsiones para las próximas horas apuntan a un ligero descenso de las temperaturas y una posible subida de la humedad, lo que podría favorecer el control de las llamas. No obstante, las autoridades no descartan que el fuego pueda reactivarse en cualquier momento si el viento cambia de dirección.

