El fuego que desde el miércoles azota el suroeste de la Comunidad de Madrid ha fusionado sus tres focos en uno solo. 19.000 personas ya han sido evacuadas y se preparan nuevos desalojos en tres localidades más.
Las llamas no dan tregua al suroeste de la Comunidad de Madrid. El incendio forestal que comenzó el miércoles en Almorox (Toledo) y se extendió a la región ha unido sus tres focos —Almorox, Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias— en un único frente que avanza sin control. Según ha informado el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, las rachas de viento superan los 50-60 km/h y se mantendrán hasta la noche, lo que dificulta la extinción.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha calificado el suceso como "el peor incendio de la región". Alrededor de 6.000 hectáreas han quedado arrasadas, y la velocidad de propagación se sitúa entre los 5 y 6 kilómetros por hora. Las autoridades prevén que la situación no mejore hasta el sábado por la noche, cuando se espera un cambio meteorológico.
Ante el avance del fuego, se ha ordenado la evacuación de los municipios de Navas del Rey, Colmenar del Arroyo y Chapinería, que suman unas 9.000 personas. A mediodía, el sistema ES-Alert envió un mensaje a la población explicando el protocolo a seguir. Los vecinos serán trasladados a otros municipios como Leganés, Las Rozas, Villaviciosa de Odón, Navalcarnero, Móstoles, Alcorcón, Villanueva de la Cañada y Brunete, donde se han habilitado albergues y polideportivos.
El delegado del Gobierno, Francisco Martín, ha señalado que "el fuego no está controlado" y que "los incendios se han fusionado en uno solo que avanza hacia Navas del Rey". Además, ha advertido de que el foco de Burgohondo, en Ávila, podría alcanzar la región, aunque "no se prevé que llegue en las próximas horas". Los equipos de emergencia trabajan como si ese escenario ya hubiera ocurrido.
En total, permanecen evacuados los municipios de Aldea del Fresno, Pelayos de la Presa, Navas del Rey, Colmenar del Arroyo, Chapinería y la urbanización El Encinar del Alberche. En esta última, 43 viviendas han quedado destruidas y 286 han resultado afectadas, según el balance de daños de la Comunidad de Madrid. Los vecinos de Aldea del Fresno se encuentran en Villamanta, mientras que los de Pelayos de la Presa fueron trasladados inicialmente a Chapinería y después a Colmenar del Arroyo, aunque el avance de las llamas ha obligado a una nueva evacuación.
El dispositivo de extinción cuenta con 163 efectivos, 31 vehículos y 9 medios aéreos, además de bomberos, agentes forestales y la Unidad Militar de Emergencia (UME). A pesar de los trabajos nocturnos, el incendio no está perimetrado ni controlado. "Estamos ante un incendio fuera de capacidad de extinción. No vamos a poder parar la cabeza del incendio hasta que cambien las condiciones", ha afirmado Novillo.
La presidenta Ayuso ha anunciado que se pondrá en marcha una línea de ayuda específica para las localidades afectadas. "La región tiene una capacidad de recuperación extraordinaria", ha señalado, mientras los equipos de emergencia continúan las labores de extinción y seguimiento del foco de Burgohondo.
Los vecinos de Chapinería han sido trasladados a Villaviciosa de Odón, Villanueva de la Cañada y Brunete; los de Navas del Rey, a Leganés; y los de Colmenar del Arroyo, a Las Rozas. Para los traslados se han habilitado autobuses. Las autoridades recomiendan a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales y seguir las instrucciones de los servicios de emergencia.

