La Junta de Gobierno Local de Pozuelo de Alarcón ha aprobado este jueves nuevos contratos de externalización, entre ellos la organización del acto de imposición de condecoraciones de la villa y la producción audiovisual de contenidos corporativos en alta calidad.
El Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón ha vuelto a delegar en empresas privadas servicios que, en teoría, podrían realizar los propios funcionarios. La Junta de Gobierno Local, presidida por la alcaldesa Paloma Tejero, aprobó este jueves cuatro contratos y dos expedientes de externalización, además de tres prórrogas de servicios ya contratados.
Condecoraciones a precio de oro
Uno de los contratos más llamativos es el de organización del acto institucional de imposición de condecoraciones de la villa. El Consistorio ha decidido pagar a una empresa externa para que diseñe y ejecute la ceremonia, una tarea que, según críticas vecinales, podría asumir el personal municipal sin coste adicional.
La oposición municipal ya ha criticado esta decisión, calificándola de “derroche innecesario” en un contexto de contención del gasto público. Fuentes municipales defienden que se busca “la máxima calidad y profesionalidad” en un acto que considera relevante para la imagen de la ciudad.
Audiovisuales en campaña electoral
El segundo contrato destacado es el de servicio de producción audiovisual de contenidos corporativos en alta calidad. Con la vista puesta en las próximas elecciones municipales, el equipo de Gobierno se asegura así vídeos y fotografías de alto nivel para sus comunicaciones institucionales y, previsiblemente, electorales.
La adjudicación ha sido criticada por los grupos de la oposición, que consideran que “se prioriza la imagen sobre los servicios básicos”. Un portavoz del PSOE local señaló que “mientras se recortan partidas en limpieza o mantenimiento, se gastan miles de euros en que la alcaldesa salga guapa en los vídeos”.
Cambio de nombre: de Intendente a Comisario
Entre las decisiones aprobadas figura también la modificación de la Relación de Puestos de Trabajo del personal funcionario. La medida, que llega con cuatro años de retraso, cambia la denominación de “Intendente” por la de “Comisario” en la Policía Local, un ajuste que no implica cambio de funciones ni de sueldo.
Esta modificación responde a una reivindicación histórica de los agentes, que consideraban que el término “Intendente” no reflejaba su labor real. El Ayuntamiento asegura que la adecuación era necesaria para “homologar las categorías con otros cuerpos policiales”.
Críticas a la política de “mínimo esfuerzo”
El bloguero local Manolo Pérez, en un artículo crítico, califica la gestión de la alcaldesa Tejero como “política del mínimo esfuerzo”, señalando que la Junta de Gobierno se limita a aprobar externalizaciones y prórrogas sin aportar valor real. “Se llega a adjudicar hasta el contrato de organización del acto de condecoraciones, como si fuera la ceremonia de los Premios Nobel”, ironiza.
Además, denuncia que en el orden del día no figura ningún tema del Área de Medio Ambiente, Vivienda y Embellecimiento, dirigida por la teniente de alcalde Miriam Picazo, lo que interpreta como una señal de desinterés o falta de trabajo.
La polémica de la fe pública
Un lector anónimo ha recordado, a través del mismo blog, que en las actas de la Junta de Gobierno se omite sistemáticamente la resolución que permite a quien no es habilitado nacional dar fe pública. “Hace meses que se repite y aquí no pasa nada”, denuncia, en alusión a posibles irregularidades en la validez de los acuerdos adoptados.
El Ayuntamiento no se ha pronunciado oficialmente sobre esta acusación, que podría tener implicaciones legales si se demostrara que los acuerdos carecen de la debida fe pública.
Mientras tanto, los vecinos de Pozuelo asisten a una Junta de Gobierno que, a juicio de muchos, “trabaja menos que el sastre de Tarzán”, en palabras del propio Manolo Pérez. La próxima sesión ordinaria está prevista para dentro de dos semanas, aunque no se descartan nuevas convocatorias urgentes.

