El centrocampista madrileño ha sido elegido mejor jugador del Mundial tras liderar a España hacia el título. Su gran actuación reabre la opción de que recale en el club blanco, que busca un cerebro para el centro del campo.
La actuación de Rodrigo Hernández en el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México ha sido tan sobresaliente que ha reabierto el debate sobre su posible llegada al Real Madrid. El centrocampista, de 30 años, ha sido designado MVP del torneo tras liderar a la selección española hacia su segundo título mundial, y su futuro en el Manchester City, donde termina contrato en 2027, se ha convertido en el centro de todas las miradas.
El futbolista, nacido en Madrid, completó un torneo de menos a más hasta convertirse en el eje del equipo campeón. Su rendimiento ha provocado que en el club blanco se multipliquen los informes técnicos que lo señalan como la pieza ideal para reforzar el centro del campo, una zona que desde las salidas de Toni Kroos y Luka Modric no ha encontrado un timón similar.
Según fuentes cercanas al Real Madrid, la directiva merengue valora muy positivamente el perfil de Rodri, tanto por su calidad como por el precio de mercado que podría tener. Se habla de una posible oferta de hasta 60 millones de euros, parte de ellos en variables, aunque desde Valdebebas aún no se ha dado el paso de contactar formalmente con el jugador.
Por su parte, el Manchester City niega haber recibido ninguna propuesta oficial. Fuentes del club inglés consultadas por la prensa madrileña aseguran que todo lo que se está publicando es fruto del gran Mundial del jugador, pero que no hay nada concreto sobre la mesa. Sin embargo, el hecho de que Rodri no haya renovado su contrato, que expira en junio de 2027, alimenta las especulaciones.
El propio futbolista ha manifestado en varias ocasiones que no tomaría una decisión sobre su futuro hasta después del Mundial, y ahora que el torneo ha terminado, se espera que en las próximas semanas se produzcan movimientos. La posibilidad de regresar a su ciudad natal es un factor que el jugador no ha ocultado, y el Real Madrid, consciente de ello, podría acelerar las gestiones.
El interés del Real Madrid no es nuevo. Ya antes de la lesión de ligamento cruzado anterior que sufrió en septiembre de 2024, que le mantuvo casi toda la temporada pasada en el dique seco, el club blanco había mostrado su admiración por el centrocampista. Su recuperación y su posterior exhibición en el Mundial han disipado las dudas sobre su estado físico.
La necesidad del Real Madrid en el centro del campo es evidente. Tras la retirada de Kroos y la marcha de Modric, el equipo ha carecido de un jugador capaz de dictar los tiempos y distribuir el juego con la precisión que caracterizaba a ambos. Rodri, con su visión de juego, su capacidad de recuperación y su liderazgo, encajaría perfectamente en ese rol.
En el plano económico, la operación no sería sencilla. El Manchester City no está dispuesto a dejar marchar a su estrella a bajo precio, y el Real Madrid deberá negociar con cuidado para no desestabilizar sus finanzas. Sin embargo, la posibilidad de que Rodri llegue gratis en 2027 si no renueva, o de que el City acepte una oferta en enero para no perderlo sin contraprestación, juega a favor de los intereses blancos.
Por ahora, el entorno del jugador prefiere mantener la cautela. Rodri ha declarado en varias ocasiones que se siente feliz en Mánchester, pero no ha cerrado la puerta a un regreso a casa. El cariño de la afición madridista y el proyecto deportivo del club podrían ser determinantes para inclinar la balanza.
En las próximas semanas, se espera que el Real Madrid active los contactos formales. Mientras tanto, los aficionados blancos sueñan con ver a Rodri vestido de blanco la próxima temporada, formando parte de un proyecto que busca recuperar el dominio en Europa y en España.

