El club blanco mantiene firme su decisión de no acometer la operación por el centrocampista español, a pesar de su extraordinario rendimiento en el Mundial de Estados Unidos. Ni la directiva ni José Mourinho han solicitado su incorporación.
El Real Madrid ha dejado claro que no moverá ficha por Rodrigo Hernández, pese a que el centrocampista está firmando un Mundial de ensueño con la selección española. En Valdebebas admiran su jerarquía y su capacidad para dirigir el juego, pero consideran que la operación no encaja ni deportiva ni económicamente en la planificación actual del equipo.
Rodri, el faro de España que no seduce al Madrid
El internacional español ha vuelto a demostrar en este Mundial por qué está considerado uno de los mejores centrocampistas del planeta. De menos a más, su actuación ante Francia en semifinales fue la confirmación definitiva: mandó como único pivote, dio sentido a la salida de balón y controló el centro del campo frente a Tchouaméni y Rabiot. Su personalidad, alejada del ruido y con una exigencia obsesiva, encaja con la cultura que quiere implantar José Mourinho, pero el técnico portugués no ha pedido su fichaje.
El club blanco tiene muy presente que Rodri es una pieza fundamental para el Manchester City, con un valor de mercado que rondaría los 50 millones de euros. Una inversión que el Madrid no está dispuesto a afrontar, sobre todo teniendo en cuenta que hay otras prioridades en la plantilla y que la negociación se antoja larga y costosa. Eso sí, según fuentes cercanas al jugador, el manchego sí forzaría para recalar en la entidad madridista.
Mourinho no ha pedido un esfuerzo económico
El entrenador portugués considera que el equipo necesita mejorar su capacidad para organizar el juego y contar con un centrocampista que marque el ritmo, pero no ha colocado el nombre de Rodri encima de la mesa. La planificación deportiva del Real Madrid no contempla realizar una ofensiva por él, y la postura del club no se ha modificado por lo sucedido durante el Mundial.
Para el aficionado madridista, esta decisión supone un jarro de agua fría, especialmente después de ver el nivel exhibido por el pivote español en la cita mundialista. Sin embargo, el club prefiere ser cauto y no embarcarse en una operación que considera inviable en estos momentos. La admiración existe, pero no se traducirá en movimientos. Ni el club tiene previsto intentar su fichaje ni Mourinho lo ha solicitado.
El Mundial ha servido para confirmar que Rodri sigue siendo un jugador extraordinario, pero no para alterar la estrategia del Real Madrid. El club mantiene su hoja de ruta y no se dejará llevar por el impulso de un torneo, por muy brillante que sea la actuación de un futbolista. La decisión está tomada y es firme: Rodri no jugará en el Santiago Bernabéu la próxima temporada.

