Celso Rodríguez Padrón, presidente del TSJM, ha calificado de "absolutamente rechazable" las acusaciones de lawfare contra jueces que investigan casos como el de Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez.
El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), Celso Rodríguez Padrón, ha salido al paso de las críticas que señalan a los jueces por supuesto lawfare en causas de alto impacto político, como el caso que afecta a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno. Durante la presentación de la Memoria anual del TSJM, el magistrado ha defendido la independencia judicial y ha tachado de inaceptables las acusaciones de una supuesta conspiración contra determinados dirigentes.
Una defensa rotunda de la independencia judicial
Rodríguez Padrón ha afirmado que "esta insistencia en la articulación de campañas de lawfare por parte de jueces y tribunales, como si estuviésemos conspirando para derrocar determinadas opciones políticas o determinados responsables políticos, creo que no son en absoluto de recibo". El presidente del TSJM ha subrayado que el sistema judicial español ofrece todas las garantías procesales para recurrir cualquier resolución, y ha diferenciado entre cuestionar jurídicamente una decisión y extender acusaciones generalizadas contra la carrera judicial.
El magistrado ha evitado pronunciarse sobre el fondo de la instrucción que dirige el juez Juan Carlos Peinado en el caso Begoña Gómez, pero ha respaldado la postura del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que también han defendido la independencia de los jueces frente a las descalificaciones públicas.
El contexto de tensión institucional
Las declaraciones se producen en un clima de máxima tensión institucional, tras la apertura del juicio oral y las medidas cautelares acordadas en la causa de Begoña Gómez, que han provocado una fuerte respuesta política desde el Gobierno y el PSOE. Rodríguez Padrón ha lamentado que determinadas causas mediáticas proyecten una imagen distorsionada de la Justicia española, y ha recordado que los tribunales tramitan cada año alrededor de siete millones de procedimientos. "No es significativo que cinco o diez asuntos reciban una atención extraordinaria cuando el conjunto de la actividad judicial es muchísimo mayor", ha señalado.
El presidente del TSJM ha insistido en que cualquier discrepancia con una resolución debe canalizarse a través de los recursos previstos por la ley, y ha alertado del deterioro del respeto institucional hacia la Justicia. Con este pronunciamiento, se suma a otras voces del ámbito judicial que reclaman preservar la independencia de los tribunales y evitar que el debate político erosione la confianza de los ciudadanos en el Estado de Derecho.
¿Cómo afecta esta polémica al ciudadano de Madrid?
Para los madrileños, la defensa de la independencia judicial tiene un impacto directo en la percepción de la imparcialidad de los tribunales que operan en la región. El TSJM es el máximo órgano judicial de la Comunidad de Madrid, y sus decisiones afectan a causas que van desde lo penal hasta lo contencioso-administrativo. Rodríguez Padrón ha querido transmitir un mensaje de tranquilidad: la Justicia en Madrid funciona con normalidad y las garantías procesales están intactas. El debate sobre el lawfare, sin embargo, añade una capa de polarización que, según el magistrado, no se corresponde con la realidad del día a día judicial.
El presidente del TSJM ha concluido su intervención recordando que los jueces no actúan movidos por intereses políticos, sino aplicando la ley. Un mensaje que, en tiempos de desconfianza institucional, busca reforzar la credibilidad del sistema judicial entre los ciudadanos.

