El Ayuntamiento de Madrid abre al público los andamios de la Fuente de Cibeles con 176 visitas guiadas gratuitas entre julio y septiembre. Las inscripciones comienzan este jueves a las 10 horas.
Los madrileños y turistas podrán subir este verano a los andamios que rodean la Fuente de Cibeles para conocer de cerca los trabajos de restauración del monumento. El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha una nueva edición del programa 'Abierto por Restauración', que ofrecerá 176 visitas guiadas gratuitas con un total de 2.640 plazas.
Las inscripciones se abrirán este jueves a partir de las 10 horas en la web habilitada para las reservas. Los primeros recorridos arrancarán este mismo fin de semana, aunque habrá una pausa durante el mes de agosto. En septiembre, cuando los trabajos estén más avanzados, se retomarán las visitas.
La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha presentado este miércoles el inicio de la intervención, acompañada por la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz; el concejal de Centro, Carlos Segura, y la directora general de Patrimonio Cultural, Elena Hernando. Sanz ha destacado que Cibeles es «uno de los monumentos más conocidos» de la ciudad y ha recordado su protagonismo reciente durante las celebraciones de la final del Mundial de fútbol.
Los grupos estarán compuestos por 15 visitantes, guiados por un experto y un auxiliar. El recorrido durará unos 50 minutos y los asistentes accederán a través de una pasarela que permitirá observar a escasa distancia la figura de la diosa, el carro y los leones Hipómenes y Atalanta.
La restauración, con un presupuesto de adjudicación cercano a los 260.000 euros, se prolongará durante cinco meses. El proyecto cuenta con la colaboración de L'Oréal Groupe España, que ya participó en la restauración de la Fuente de Neptuno.
La delegada de Cultura, Marta Rivera de la Cruz, ha explicado que se trata de una actuación preventiva. «Estamos haciendo a los grandes monumentos de Madrid una especie de chequeo para intervenir antes de que sea absolutamente necesario», ha señalado. Rivera de la Cruz ha subrayado la singularidad de poder acercarse a una fuente que normalmente se observa desde un vehículo o desde las aceras de la plaza: «Vamos a ver de cerca unos grupos escultóricos que son mucho más bonitos de lo que parecen desde lejos».
La Fuente de Cibeles presenta las alteraciones propias de un monumento expuesto permanentemente al tráfico, la contaminación, las condiciones meteorológicas, los agentes biológicos y la acción continuada del agua. No obstante, los daños no son graves. Entre los principales problemas detectados se encuentra una desviación milimétrica del conjunto, que será corregida durante la intervención. «El resto son daños absolutamente menores, pero los técnicos nos dijeron que esperar otros diez años habría hecho que nos encontrásemos el monumento en un estado mucho menos satisfactorio», ha añadido Rivera de la Cruz.
La directora general de Patrimonio Cultural, Elena Hernando, ha detallado que los problemas responden a tres factores: los cambios de ubicación sufridos por la fuente, la variedad de materiales empleados en su construcción y los tratamientos realizados en el pasado. La fuente fue terminada en 1781 y a finales del siglo XIX fue trasladada desde su emplazamiento original hasta el centro de la plaza, una operación que alteró el comportamiento del conjunto y que está relacionada con algunas fisuras que se controlan actualmente.
La actuación incluirá la eliminación de capas de suciedad y contaminación biológica, la revisión de las juntas y la retirada de morteros de cal empleados en intervenciones anteriores que hoy se consideran inadecuados. También se tratará una pequeña grieta vinculada al traslado histórico y se actuará sobre el soporte para evitar que aumenten los movimientos. «Es una grieta pequeña, pero nos obliga a estar siempre pendientes de su evolución», ha señalado Hernando.
Una de las novedades será la colocación de sensores que permitirán conocer diariamente el comportamiento y el estado de la fuente. Este sistema se combinará con el mantenimiento habitual que desarrolla la empresa municipal encargada de la conservación de los monumentos. Las técnicas serán similares a las utilizadas en la Fuente de Neptuno, que comparte con Cibeles algunos de sus materiales. Hernando ha recalcado que la limpieza se realizará «sin tocar nunca la piedra original».
La Fuente de Cibeles fue diseñada por Ventura Rodríguez en 1777 dentro del proyecto de ordenación del Salón del Prado impulsado durante el reinado de Carlos III. La figura de la diosa fue esculpida por Francisco Gutiérrez Arribas, mientras que los leones fueron realizados por Roberto Michel. Ahora, los madrileños tendrán la oportunidad de ver de cerca este icono de la ciudad y conocer los secretos de su restauración.

